(ABI).- “La mejor forma de descolonizar a Bolivia es recuperando nuestra cultura y sus vivencias”, manifestó el lunes el presidente Evo Morales Ayma al entregar en esta población 1.000 viviendas.

Dijo que es el único camino que deben seguir los pueblos para consolidar su identidad y asumir los retos del desarrollo sin que existan imposiciones imperiales que no respetan el medio ambiente ni la cultura de los pueblos.

El Jefe de Estado señaló que las visitas que cumple en forma permanente a todas las comunidades del país es una obligación como Jefe de Estado, al igual que mantener un contacto permanente con la población para conocer sus demandas y buscar soluciones a los problemas.

Señaló que lamentablemente diversas comunidades del país han estado abandonadas por 500 años, sin que los anteriores gobiernos se hayan preocupado por su desarrollo, por lo que hoy ha llegado la hora de que el Estado asuma un rol más preponderante en esas regiones.

Con un financiamiento de aproximadamente 3,7 millones de dólares fueron construidas las 1.000 viviendas para ochos ayllus en paz en una región donde sus pobladores han vivido en el pasado en permanente conflicto y enfrentamientos.

El financiamiento estuvo a cargo de las Prefecturas de Potosí y Oruro y de las Alcaldías de Challapata y Uncía, junto al aporte gubernamental y de los propios beneficiarios.

Los pobladores de esa región altiplánica ya han solicitado al Gobierno la construcción de 2.000 viviendas más que demandará una inversión de aproximadamente 11 millones de dólares, que en un 40 por ciento serán financiados por las comunidades.

El Primer Mandatario aseveró que el proyecto denominado Ocho Ayllus en paz por el enfrentamiento que tenían en el pasado, hoy sus habitantes siguen en la lucha, pero no entre sí, sino para apoyar un proceso de cambio en el que todos los bolivianos tengan las mismas oportunidades.

Destacó que antes de los líderes indígenas Tupac Katari y Tupac Amaru hubo otros dirigentes como Tomás Katari y Dámaso Katari que han luchado desde el norte de Potosí por los derechos de los pueblos indígenas.

“Antes los imperios venían a Bolivia e imponían sus deseos con políticas de la muerte, sin respetar los recursos naturales, el medio ambiente y la Madre Tierra, lo que hoy ha cambiado porque son los pueblos los que defienden ese patrimonio”, dijo.

Agregó que esta clase de reuniones debe ser para reflexionar sobre el proceso que vive Bolivia mediante la revolución democrática y cultural con el objetivo de ser un referente de la comunidad internacional, para la vida de todo el mundo.

“Algunos países con su desarrollo industrial irracional contaminan el ambiente, destruyen a la humanidad y al planeta tierra, pero Bolivia defiende la Madre Tierra porque nos da vida, mientras en el capitalismo y el imperialismo la tierra es una mercancía”, anotó.

Recién este año la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se hizo eco de la postura de Bolivia y de otros pueblos latinoamericanos para declarar el 22 de abril el Día Internacional de Madre Tierra.

Morales expresó que el siguiente paso es lograr que la comunidad internacional reconozca los derechos de la Madre Tierra.

“El hombre tiene derechos económicos, políticos, sociales, es decir derechos humanos, pero por encima de esos derechos están los de la Madre Tierra”, subrayó.

El Presidente agregó su convencimiento de que si el mundo industrializado viola los derechos de la Madre Tierra, automáticamente también los derechos de la humanidad se ven afectados porque se atenta contra la vida.

“Estamos en el mundo para vivir o para morir, para salvar o para matar y los países del capitalismo deben definir por la vida o la muerte de la humanidad”, puntualizó.

Dijo que en este nuevo milenio debe darse el gran reconocimiento a los Derechos de la Madre Tierra.

“Bolivia ya no es cualquier país, está reconocida mundialmente sobre la posición que ha tomado el Gobierno, el Presidente y sus fuerzas sociales, y con un mandato de cinco años más, Bolivia se constituirá en una gran referencia mundial”, anotó.