Encontré un papel de cuaderno en el cual había apuntado la letra de un vals peruano que mi finado amigo Nani Canelas cantaba con irredimible sentimiento. Yo había tomado esos apuntes al vuelo, probablemente en 1995, catorce años antes de que la voz de Nani callara para siempre.

Me pregunto por qué rescaté esos versos y por qué justo ahora se me ocurre hacer policía para encontrar ese papel? Yo creo que me guió el alma de Nani, para que recordara ese poema que parece autobiográfico por su lírica desolada y romántica, de poeta maldito que busca una justificación suprema para su pecado. Con su fino oído de artista, Nani le había puesto música de vals peruano.

Recuerdo de memoria el estribillo porque Nani lo cantaba con énfasis: "La vida sin pecado es un pecado / De lesa humanidad y lesa vida, / El ser que no cayó siempre es malvado, / Porque vivió de fuga o de embestida." Y los dos versos finales, que parecían la rúbrica escrita por un hombre tan delicado, bien vestido y fino como era el Nani de sus tiempos gloriosos: "¡El vicio es el galán de blanco guante, / Y la virtud la vieja que va a misa!".

Había apuntado las iniciales N.O.P. al margen, que me las dictó Nani, según ahora lo recuerdo, pero no sabía de quién era el poema. Consulté entonces a San Google copiando el primer verso y me encontré con un blog grato de visitar: http://elataudpoetico.blogspot.com/2009/05/nicolas-ortiz-pacheco.html. Allí está el poema completo, del libro "Plenitud de plenitudes", de Nicolás Ortiz Pacheco, cuya vera efigie viene acompañada de poemas y retratos de Gregorio Reynolds y otros vates que templan la lira allá en el cielo.

Quiero recuperar ese poema en homenaje a la memoria de Nani, para que todos entendamos mejor el trágico sentido de la libertad con el cual escogió su forma de vida y su forma de muerte.

"CONSUELO. (A un poeta) / No son manchas, hermano, tus flaquezas / Para que estés por ellas triste, esquivo; / Si dominar no puedes tus tristezas, /Apiádate de ti, sé compasivo. / La compasión ajena te lastima / Porque hay oculto dardo en su dulzura; / Si tu alma, hermano, gime, pues que gima, / Que si hiere el dolor, también depura. / ¡Y no temas gozar! Hay en el goce / Calor, música, luz, matiz, aroma. / Y audaz sonríe del dolor el roce, / Pues con sonrisas al dolor se doma. / La vida sin pecado es un pecado / De lesa humanidad y lesa vida, / El ser que no cayó siempre es malvado, / Por que vivió de fuga o de embestida. / La vida es un ensayo siempre incierto: / Cuando no cae el cuerpo, el alma cae; / No pecarás, poeta, estando muerto, / En tanto, peca que el pecar distrae. / Cansa el pecado, como cansa todo, / Pero tiene cambiantes y matices; / Y aunque en su seno hay lodo, mucho lodo, / Se refugian en él los infelices. / El vicio es tu tortura y tu consuelo, / Mas ¿no es acaso la virtud un vicio? / Ambos alientan imperioso anhelo, / Ambos son goce, ambos son suplicio. / ¡Y el vicio es una mácula elegante, / Cuando ostenta una flor y una sonrisa! / ¡El vicio es el galán de blanco guante,Y la virtud la vieja que va a misa!".