Obama merece el premio Nobel de la paz

Rodolfo Faggioni

octubre 13, 2009Publicado el: 3 min. + -

"Por los extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos" con esta motivación, a Barack Obama, 44° Presidente de los Estados Unidos, le ha sido atribuido el Premio Nobel de la Paz. Un reconocimiento que va sobretodo a la voluntad de la nueva administración americana de equilibrar la politica exterior estadounidense.

Los detractores dicen que Obama no ha obtenido todavía resultados importantes para la paz entre los pueblos. Los detractores y la opinión pública ignoran algunas etapas de la vida de Barack Obama: en 1992 trabajando como abogado en Chicago, ha sido un defensor de los derechos civiles y desde ese año se ha dedicado a proteger los derechos de las categorias sociales de los más pobres, de los nativos americanos, de las minorías étnicas del mundo y de las razas humanas.

Uno de los mayores activistas de los derechos de los aborígenes australianos, después de haber recibido el Premio Sidney de la Paz, ha manifestado que el empeño de Obama hacia los "indios de América" representa un modelo eficaz y responsable de adoptar en todo el mundo; algunas tribus de los EE.UU. como los Crow de Montana, han afirmado que la política de Obama sobre los nativos son proyectos ideales para la defensa de los pueblos indígenas, definiendo al Presidente Obama como "un hombre justo que ayuda a la gente del mundo. La misión del Presidente americamo es la de favorecen la cooperación entre los pueblos y este empeño ha convencido a los jurados de Oslo".

En su discurso en las sede de las NN.UU., Barack Obama ha individuado como prioridad para el futuro, junto al peligro nuclear, el desarme, los abusos ecológicos y climáticos, el desarrollo de una economía capaz de representar una oportunidad para todos, de este modo la PAZ termina de ser una ilusión y se vuelve un proyecto político que camina con los tiempos actuales, y su realización depende de la posibilidad de obtener una equitativa distribución de la riqueza a nivel mundial.

Obama está abriendo un importante diálogo con los líderes de todo el mundo y su visita al campo de concentración de Buchenwald lo demuestra, el Presidente no ha usado las acostumbradas palabras de circunstancia, en silencio ha depositado una rosa blanca sobre la lápida que recuerda las víctimas del holocausto. Frente al exterminio de millones de inocentes, ese gesto de memoria y vigilancia ha significado más de un millón de discursos. Igualmente en su histórico discurso dirigido al pueblo islámico ha propuesto un inicio nuevo, basado sobre el respeto recíproco de las relaciones internacionales

Es de esperar que Barak Obama no sea condicionado por los poderes fuertes que imperan en los EE.UU., e impidan su política de construcción de la paz a través de la creación de un bienestar colectivo.

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