De-bates a de-palos

Carlos F Toranzos

octubre 12, 2009Publicado el: 4 min. + -

Los debates de los candidatos a cargos públicos se han hecho muy populares en nuestras sociedades democráticas, nacientes, recientes, o ya tradicionales como la norteamericana. Estos debates, son el resultado de una estructura camaral que obliga a los candidatos a cargos ministeriales y cargos de dirección de instituciones estatales a responder frente a un panel de representantes, tanto del oficialismo como de la oposición.

Los debates han sido percibidos en Bolivia, como el mano a mano de los candidatos para presentar, no sus programas, sino su habilidad discursiva y su agilidad de escape.

No son debates donde realmente se examina al debutante su respuesta clara a los problemas del país, son casi enfrentamientos de cara a ganar unos votos por afinidad a las respuestas que espera la audiencia, los estudiosos de los medios de comunicación social saben perfectamente como medir estas respuestas.

Es, yo creo, absurdo que se pretenda en unos noventa minutos, lo que dura un partido de fútbol, se determinen los resultados de las elecciones o que se tenga una visión más clara de lo que los participantes quieran. Al final será esa especie de actuación mala o buena, que de unos puntos más a uno u otro candidato, puntos que solo sirven para hacer que la prensa se vanaglorie de lo maravillosamente buena que es, que los candidatos, puestos en la mesa de discusión sean los que, como en el boxeo, golpeen o esquiven acertadamente.

Un debate, tiene que ser programado con antelación, con tantísimo cuidado y con tantísimo detalle que me temo que no tengamos ni el tiempo ni el canal idóneo para tal debate. La televisión en la que se daría el debate, está en manos del oficialismo, por tanto ya hay desventaja para los opositores, en un canal privado, la ventaja está ya para los opositores. ¿Qué es lo que se pretende con un debate? Si somos sinceros, es nada más que hacer uso de horas punta para ganar audiencias, es nada más que responder a preguntas de una manera breve y sin más explicación que la de la forma y no del contenido.

Los gringos han inventado los debates y lo han hecho bien, porque su sistema perfectamente permite tal encuentro y donde se ve que las preguntas son abiertas a los candidatos y donde van a demostrar ante el pueblo sus habilidades oratorias, no van a demostrar sus programas, eso es largo y son los militantes y el partido o asociación la que debe hacerse cargo de discutir con la gente. En Bolivia no tenemos primarias no tenemos un sistema abierto de elección de candidatos, todos son candidatos por derecho, o por gusto o por sentirse con el derecho de serlo.

Nosotros tenemos un sistema que solo presta su apoyo a los debates cuando de verdad hay algo novedoso. El actual momento no mas que la continuidad de un proceso de cambio iniciado por el MAS, los que se oponen a este proyecto han tenido casi tres años para manifestarse y solo han logrado un mini consenso. Se han valido de todo tipo de artilugio y todavía las encuestas les dan menos de un 20 % a uno 11% al otro y quizá entre uno y tres a los restantes.

Los candidatos de la oposición se denuncian perseguidos, investigados y azuzados, los del oficialismo siguen con su trabajo, les quieren impedir que digan lo que hacen porque eso ya es propaganda, que tontería es esa. Es la primera vez que tenemos un candidato a la presidencia SIENDO el presidente en ejercicio el candidato, es la primera vez que tenemos una CPE que permite tal cosa, por eso no es más digno el aceptar que el candidato oficialista tiene que seguir trabajando ¡a dos bandas! uno por su propaganda y otro por su gestión.

El debate en este caso sería tan increíblemente soso que solamente reduciría al mínimo exponente las verdaderas razones de un debate. No se podrá hablar de nada más que de lo mal que lo han hecho o de lo bien que lo harían y eso no tiene sentido.

Si quieren un debate en regla, abran las preguntas, determinen los mecanismos del encuentro y digan donde y cuando. No como desafíos de boxeadores sino como políticos que quieren, a partir de sus propuestas públicas, una Patria grande, unida y creciendoDesafiar a un debate, es empezar mal. Abrir un debate, entrar a debatir, es mejor que desafíos. Quien desafía es un gallito, bueno quizá un cordero, pero el lenguaje ya dice de machitos.

Por lo tanto digo yo si quieren debatir que se conozcan las preguntas y que expongan los debutantes, sin cartas debajo la manga, sin maquillaje ni cámaras que les den más o menos visión. Mejor si debaten por radio.

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