Leí una crítica sobre las limitaciones de escoger 10 novelas fundamentales y recomendar 5 más. La nota califica este último gesto como un triste consuelo para los "recomendados". Como el último de ellos, quisiera decir que no es así, que la sola mención de una obra concita la atención de los editores, de los lectores y de los críticos.

Esto ya ocurrió con una selección similar en 1975, que puso en marquesina, como una verdad incuestionable, los autores y títulos escogidos, que tuvieron vigencia hasta hoy y en varios casos fueron ratificados, y continuarán vigentes aun sin integrar la nueva lista, como es el caso de Manchay Puyto, de Néstor Taboada Terán.

Martín Zelaya escribió en Fondo Negro la versión más equilibrada sobre el proceso de selección, porque refleja el espíritu que animó a los 40 presuntos implicados. En su artículo "¿Cómo se seleccionaron las 15 novelas bolivianas fundamentales?", marca las 11.35 del domingo 23 de agosto de 2009 como un punto de inflexión en la historia de la literatura boliviana, subrayando el esfuerzo de 40 expertos que entregaron una lista de novelas seleccionadas al Ministro de Culturas Pablo Groux.

Zelaya subraya que la lista es de 15 y no de 10 novelas, así como el compromiso de Groux de editar las primeras diez hasta diciembre y las otras 15 en 2010. Es un compromiso formal que no deberíamos limitar a 10 novelas sino, en el espíritu de la reunión, ampliar a más de 15.

La nota de Zelaya consigna una valiosa declaración de Raquel Montenegro, directora de la Carrera de Literatura de la UMSA: "Entre las 15 señaladas no hay jerarquías ni preferencias, son las que salieron del trabajo, son las que deben estar".

Zelaya resume el espíritu del encuentro cuando dice que se escogió 15 novelas con "el único criterio realmente válido: el valor estético y literario". "Las 15 novelas fundamentales de Bolivia no han sido seleccionadas por escondidas agendas de equilibrio regional, genérico o generacional. Esas 15 novelas son fundamentales porque desde sus diversos sentidos estéticos y posibilidades de mundo representan nuestros horizontes compartidos."

"Las 15 novelas reúnen nuestras necesidades y nuestras proyecciones educativas. En ellas encontramos lo que fuimos y lo que queremos ser, lo mejor de nuestras pasiones y lo peor de nuestras perversiones, nuestros límites racionales y nuestros sueños imposibles. En esas novelas nos aprendemos, con esas novelas nos educamos, porque con esas novelas nos preguntamos. Eso también es democracia". "Las 15 novelas bolivianas fundamentales se escogieron enteramente por su valía" y el equilibrio de la selección se dio "casi de manera natural, más allá de intenciones o direccionamientos", pues hay 5 paceños, 4 cochabambinos, 3 cruceños, 2 potosinos y 1 tarijeño.

Quiero destacar dos de las recomendaciones del documento final: "Se recomienda la inclusión de las 15 obras en el diseño curricular de la educación secundaria"; y "Es necesario dar continuidad a la iniciativa con trabajos equivalentes en otros géneros literarios, y con otras artes plásticas, visuales, musicales, etc."

En lo que a mí respecta, debo decir que me sentí un tanto incómodo porque era el único autor presente (11 seleccionados ya murieron y 4 ya estamos en la sala de preembarque); de modo que hice mutis por el foro. Por eso mismo agradezco profundamente a quienes mocionaron El run run de la calavera e insistieron para que integre la selección.

Como se ve, la lista, aun sin proponérselo, es generacional; entre los autores vivos, es una selección entre sub-80 y sub-60. A mí me corresponde el honor de soportar todavía la insoportable levedad de los 59, pero sé muy bien que detrás vienen escritores muy afilados, con un presente y un futuro brillantes, y con una influencia literaria y periodística muy sólida.