(ABI).- Bolivia y Estados Unidos convinieron en labrar en un nuevo “convenio marco de relaciones bilaterales de respeto mutuo” que consigne la pronta apertura de mercados, el veto de un eventual regreso de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) al país y la agilización de los trámites para la extradición del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, para que enfrenten el juicio por genocidio instaurado en la Corte Suprema de Justicia boliviana.

“Estados Unidos ha aceptado, de manera general, el planteamiento que ha hecho el gobierno de Bolivia traducido en el convenio marco que generará varias jornadas de trabajo de comisiones bilaterales para llegar a resultados concretos”, explicó el ministro de Relaciones exteriores interino, Juan Ramón Quintana, en una conferencia de prensa conjunta dictada con el Secretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon.

Por su parte, Shannon manifestó que había visto “buena voluntad e interés profundo” de parte de Bolivia, para construir una nueva etapa en las relaciones entre EEUU y Bolivia.

“Como dijo nuestro presidente Barack Obama en Trinidad y Tobago (durante la V Cumbre de las Américas realizada en abril pasado), queremos relaciones con todos los países de Latinoamérica y, en este caso, con Bolivia, basados en el respeto mutuo y en la igualdad de Estados donde estemos trabajando juntos para enfrentar la agenda social que tienen los países latinos hoy en día, para superar la pobreza, la desigualdad, la exclusión social para profundizar nuestras democracias”, aseguró el funcionario de Washington.

Ambas autoridades se felicitaron mutuamente por los resultados alcanzados en la negociación bilateral, la primera desde el quebranto de la relación binacional en setiembre último.

El acuerdo marco se presentó el jueves en los salones de la Cancillería boliviana, donde una comisión estadounidense, encabezada Shannon, se reunió durante dos jornadas con autoridades bolivianas.

Según la explicación de Quintana, se trabajará en la apertura de mercados para incrementar el comercio entre ambos países.

Los esfuerzos se focalizarán sobre los beneficios que otorga la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés).

“El convenio abriga la esperanza de que en los próximos meses, las comisiones de ambos países trabajen para que podamos restablecer estas preferencias arancelarias”, significó Quintana, aunque no especificó límites de tiempo.

Por otro lado, La Paz ratificó su decisión de retirar a la DEA, aunque reconoció su compromiso de que la lucha contra el narcotráfico se realice “bajo el principio de la responsabilidad compartida, que supone que cada Estado parte, adopte un conjunto de responsabilidades de tareas y funciones que contribuyan a reducir los riesgos que genera esta actividad ilícita”.

Asimismo, Bolivia pidió a Shannon, “de manera fraternal” que su país pueda agilizar los procesos judiciales relacionados con la extradición de Sánchez de Lozada, y sus ministros Carlos Sánchez Berzaín y Jorge Berindoague, refugiados en Estados Unidos y sumariados en Bolivia por delitos de genocidio y peculado.

“Se ha recibido el compromiso, de parte de la delegación de EEUU, de agilizar los trámites correspondientes. Para ello, una comisión del gobierno de Bolivia, viajará a EEUU para trabajar con el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia, para cambiar esta injusta situación en la que se encuentran ex funcionarios del gobierno, que hoy viven en EEUU”, afirmó Quintana.

La agenda de la reunión bilateral se estableció bajo ejes fundamentales tales como el diálogo político, la cooperación de Estado a Estado, la responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico y fortalecimiento del comercio.

La relación bilateral quedó resentida en el segundo semestre de 2008 después de la expulsión mutua de embajadores.

Luego de correr al embajador estadounidense en La Paz, Philip Golberg, por conspirar contra su gobierno, el presidente boliviano Evo Morales expulsó a la DEA y también a la agencia estadounidense de cooperación para el desarrollo Usaid, del central Chapare.

Por su parte Estados Unidos levantó las preferenciales arancelarias a las manufacturas, joyas de oro y maderas bolivianas, por una supuesta baja en los desempeños de la lucha antidrogas de Bolivia.