He insistido en la enormísima cantidad de provincias del castellano dispersas por el mundo, cada una de las cuales tiene un vocabulario, una sintaxis, un tonillo y unos modismos que sólo a veces admiten genealogías peninsulares. Es el caso de nuestro quechuañol o aymarañol o cambañol, que combinan voces castizas con otras provenientes de idiomas originarios, formas de hablar de uso cotidiano y creciente a las cuales hay que añadir la impronta del inglés, el francés, el italiano, el lunfardo, el slang, el japonés y tantos otras formas de decir y nombrar las cosas que ahora abundan gracias a los nautas del ciberespacio.

Recuerdo, por ejemplo, que junto a mi amigo Ariel Gamboa queríamos filmar un docuficción sobre la migración japonesa, usando como fuente el magnífico libro de Antonio Mitre, pero también los testimonios de los colonizadores de Okinawa y otros asentamientos japoneses. Encontramos que la palabra que mejor definía a esos migrantes era "Esperanza", y buscamos cómo se decía en japonés y encontramos la palabra "Ki-bo", con la cual hicimos varias metafísicas populares: Sin ki-bo no hay esperanza. Mi única esperanza es encontrar ki-bo. El ki-bo no soluciona tus problemas pero calma los nervios.. La cosa es poniendo ki-bo. Con ki-bo, hasta la pobreza es llevadera. Las tres virtudes teologales son fe, ki-bo y caridad. Con ki-bo la caridad es fácil, en fin.

Ahora mi hija Raquelita me envía un diccionario de expresiones de Extremadura, donde nació David, su esposo, y la madre de David, Amelia, que tiene una expresión muy bonita y positiva, pues siempre dice: ¡A que sí!, en lugar de nuestro Por qué no. Ahí va.

-El extremeño no se cae: se pega una costalá.- El extremeño no dice hola: te dice ¡éeee!- El extremeño no se desviste: se empelota.

– El extremeño no dice "oye tú": dice "chacho"- El extremeño no se enamora: se pone berraco.- El extremeño no trata de convencerte: se pone cansino.

– El extremeño no dice "mira": dice ¡¡ cuchaaa !!- El extremeño nunca dice NO: dice "si por los cohones".

– El extremeño no se agacha: hace el amago.- El extremeño no te llama la atención: te dice ¿ande vas?- El extremeño no tiene amantes: tiene mozas.- El extremeño no pide que lo lleven: pide que lo acerquen.- El extremeño no se impresiona: dice ¡la virgen!- El extremeño no tiene lumbalgias: está desriñonao.- El extremeño no hace recados: hace mandaos.- El extremeño no es un gandul: es mu peeerro.- El extremeño no pierde el tiempo: está vagueando.- El extremeño no te dice que estás equivocado: te dice " te paece queee" o también "amos anda".- El extremeño no te dice que estas escuchimizao: te dice que estas runato o añodrio.- El extremeño no se enfada mucho: se encojona.- El extremeño no está gordo: está lustroso o cebao o canchalón o como una cebolla.- El extremeño no duerme: se queda traspuesto.- El extremeño no se va: sale jarreando o se las pira.Si no copias esto a todas las personas que creas que están orgullosas de ser extremeño : no volverás a probar las migas, ni el secreto, ni el buche ni un buen frite, y las cañas que te tomes no tendrán tapa. Además apañaras aceitunas 5 o 6 meses al año a destajo y sin echarte el cigarrete ni ná…

Que lo sepas.