El superávit comercial de 2.100 millones de dólares en el intercambio de Bolivia con Brasil en 2008 encubrió un déficit con 132 países por casi 1.700 millones de dólares, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). La Cámara Nacional de Industrias (CNI) cree que la política cambiaria del Banco Central de Bolivia (BCB) merma la competitividad de los exportadores nacionales.

La balanza comercial boliviana en 2008 registró un nuevo récord al superar los 1.800 millones de dólares a favor de Bolivia. Este resultado se atribuye al incremento de las exportaciones de minerales en 44% y de hidrocarburos en 53%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La economía boliviana mantiene su viejo perfil primario-exportador de recursos naturales comohidrocarburos y minerales. Los hidrocarburos representaron más del 50% de las exportaciones en 2008.

“Siendo que casi el 98% de las ventas al Brasil fueron hidrocarburos, la caída de precios y volúmenes desnudará esta situación e impactará severamente en la posición de la balanza comercial boliviana en 2009”, dijo el presidente del IBCE Ernesto Antelo.

Por otro lado, la CNI manifestó que la política cambiaria que se aplica actualmente en el país genera una “subvención cambiaria” que abarata artificialmente los precios de los productos importados en relación a los producidos en Bolivia, y merma la competitividad de la industria nacional. La CNI observa con preocupación que países vecinos y socios comerciales como Brasil, Perú yChile devalúan aceleradamente sus monedas respecto al dólar, pero el BCB mantiene un tipo de cambio fijo, con el argumento de que en el pasado reciente dichos países sobrevaluaron sus monedas con el mismo ímpetu y lo que están haciendo es retornar al estado inicial. Sin embargo, señala la Cámara de Industrias, la brecha cambiaria se amplía cada vez más en desmedro de la producción nacional, y por ello productos del extranjero introducidos legalmente o por contrabando compiten con ventaja y quitan mercado a los bienes producidos en el país. Adicionalmente, los países desarrollados redujeron la demanda de muchos productos exportados por socios comerciales de Bolivia. “Por lo tanto, es natural que ellos vean en otros países como el nuestro mercados alternativos, lo que constituye una amenaza para la producción nacional, más aún considerando que éstos tienen ventajas competitivas por su escala de producción e infraestructura de transporte”, advierte la CNI.La CNI

considera que el gobierno debe proteger a la industria nacional incrementando el tipo de cambio en el país. “No pedimos devaluaciones traumáticas, pero quisiéramos que se deje actuar a los mecanismos del bolsín con mayor libertad como se lo hizo durante 24 años, y no convertir al sistema cambiario boliviano en un de tipo de cambio fijo”, sugiere el ente empresarial.