De victorias y derrotas políticas

Carlos Echazú Cortez

enero 28, 2009Publicado el: 4 min. + -
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Los resultados del referéndum constitucional han dado lugar a diversas interpretaciones. Entre ellas, aparece la de los supuestos analistas que se pasean por los medios de comunicación neoliberales. A estos personajes se les ha ocurrido que la victoria del "SI" en realidad no fue una victoria, sino más bien una derrota. Uno de estos medios, citando al "analista" de turno, Víctor Hugo Cárdenas, sostenía la mañana del 26 de enero, que se trató de "una victoria electoral, pero una derrota política".

En realidad, no se trata de un análisis de la coyuntura política, sino más bien es parte de una campaña destinada a desvalorizar una victoria política, más que electoral. Ya antes del referéndum se podía ver los signos inequívocos de desesperación que se manifestó de muchas formas, entre otras, aquél infame spot televisivo que exhortaba a "votar por Dios y rechazar a la Constitución". Sólo una terrible desesperación, pudo llevar a los neoliberales a este tipo de campaña. Esto quiere decir que el referéndum no fue más que la confirmación de lo que ya esperaban venir. Por eso es que, a la mañana siguiente, salieron varios "analistas" -V.H. Cárdenas, Ximena Acosta, entre otros- exactamente con el mismo pésimo "análisis", lo que indica que el mismo ya estaba preparado.

Veamos; ¿Qué es lo que puede determinar que un hecho implique una victoria o una derrota política?. Pues, la situación en la que te encuentres. Si estas mejor que antes, entonces fue una victoria. Si estas peor, entonces fue una derrota. Así de claro. Veamos entonces ¿en que situación estaba el gobierno antes del referéndum?.

Se encontraba promocionando una propuesta de Constitución que era fuertemente cuestionada por la oposición que insistía en restarle legitimidad. El gobierno había puesto todas sus cartas en la aprobación de su propuesta dado que, en su visión, esa nueva Constitución garantizaría el proceso de cambio que constituye el objetivo político central del gobierno. El hecho de que esa propuesta constitucional evidentemente era el objetivo principal del gobierno, quedó demostrado en la gran movilización que generó en octubre para sentar a la oposición parlamentaria en la mesa de negociaciones en las que estuvo preparado a realizar concesiones bastante grandes (especialmente en el tema de la tierra) solamente para que la propuesta fuera a un referéndum. Poco tiempo antes había logrado negociar con los prefectos de la denominada media luna en Cochabamba, haciendo, también allá fuertes concesiones (especialmente en el tema autonómico). Vemos entonces que en los últimos tiempos, los principales esfuerzos del gobierno estuvieron dedicados a la propuesta constitucional.

Ahora bien ¿cuál es la situación del gobierno ahora después del referéndum? La carta magna, por la que se empeñó tanto está ya aprobada. Si la oposición le restaba legitimidad entonces, ahora, con la sanción del voto popular, ya no puede negársele esa legitimidad.

Por su parte, antes del referéndum, la oposición se hacía rogar para negociar con el gobierno. Ahora es ella la que insiste en la necesidad de un pacto social. Antes del referéndum pudo negociar los preceptos constitucionales, ahora sólo puede aspirar a negociar como se especificarán, mediante leyes, esos preceptos que ya no están en discusión.

Después de todo esto sólo un ciego puede dejar de ver quién ganó y quién perdió.

Pero bien, más allá de las victorias y derrotas políticas, lo importante es ver que los "análisis" coyunturales que se pasean por los medios de comunicación, en realidad no son tales. Son más bien parte de una campaña por ocultar lo que realmente ocurrió con el referéndum.

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