Buenas perspectivas para la actividad económica interna, particularmente del sector agropecuario; la moderación de expectativas inflacionarias; las medidas adoptadas por el gobierno en materia de prudencia en el gasto público y abastecimiento de productos, las medidas monetarias y cambiarias del Banco Central de Bolivia (BCB) y la reducción de precios internacionales de alimentos y combustibles contribuyeron al descenso gradual de la inflación en el tercer trimestre del año. A noviembre de 2008 la inflación acumulada alcanzó 11,4% y es probable que cierre la gestión con una tasa de 12%. Se prevé 9,5% de inflación en 2009.

En 2007 la inflación llegó a 11,73%, superior a la meta establecida (3%-5%), con un mayor ritmo de crecimiento de los precios de alimentos y bebidas. Los factores principales para este resultado fueron la presencia de choques de oferta (factores climatológicos adversos), mayores presiones por el lado de la demanda, aumento de la inflación importada y expectativas de inflación.

La tasa de inflación interanual alcanzó un máximo de 17,3% en junio de 2008, pero la tendencia creciente se ha revertido en los últimos meses del año. Durante el período julio-noviembre de 2008 la variación de precios disminuyó, en línea con lo proyectado en el Informe de Política Monetaria de julio de este año del BCB.

La inflación a 12 meses en noviembre (12,1%) mostró una caída de más de 5 puntos porcentuales (pp) respecto a su nivel máximo observado en junio, 17,3%. Para el 2009, es probable que continúen disminuyendo las presiones inflacionarias externas, lo que permitiría consolidar la estabilidad de precios junto con una tasa de crecimiento del PIB en torno al 5%.

Este descenso se explica principalmente por el efecto de las políticas aplicadas por el BCB en materia monetaria y cambiaria, y por la política fiscal implementada por el Gobierno, así como el control de algunos precios, el incentivo a la producción y una activa política comercial.

La menor incidencia de la inflación importada y la moderación de las expectativas inflacionarias jugaron un rol importante en el descenso de la inflación en Bolivia.

Las políticas monetaria y cambiaria del BCB fueron más activas a partir de 2007 y se intensificaron en 2008. Estas políticas se moderaron durante el último trimestre, junto con la desaceleración de la inflación y concordante con la orientación contracíclica de las políticas del BCB.

La desaceleración de los precios de los alimentos en el mercado interno fue consecuencia también de la recuperación del sector agropecuario que registró un crecimiento anual al primer semestre de 2,4%, luego de los fenómenos climatológicos de 2007 y principios de 2008.

Fue importante la intervención del gobierno que aplicó políticas comerciales orientadas al abastecimiento de determinados productos, como las importaciones directas de harina de trigo y, especialmente, incentivos para la producción de alimentos, a través de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA) y los créditos del Banco de Desarrollo Productivo.

En los últimos meses disminuyeron las presiones inflacionarias externas debido a la caída de los precios internacionales de los alimentos y combustibles y por la reciente apreciación del dólar a nivel internacional.

Todos estos aspectos son consistentes con las medidas de tendencia inflacionaria que muestran la reducción de la inflación, según un reciente reporte del BCB.