El lamento hipócrita de los neoliberales

Carlos Echazú Cortez

noviembre 22, 2008Publicado el: 3 min. + -
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Son muy expresivos los lamentos de los neoliberales sobre lo que ha venido ocurriendo con la CAN. Según su visión es culpa del gobierno el haber dejado sola a Bolivia, sin posibilidad de realizar acuerdos comerciales con la Unión Europea, mientras que el Perú y Colombia "se apropian" de esos mercados, relegando a Bolivia "una vez más".

Entre líneas descubren su concepción sobre el rol que debe jugar el gobierno en las relaciones internacionales. Su única y exclusiva función, según ellos, es servir los intereses de empresarios que tengan posibilidad de exportar algunas mercancías que, por lo general son materias primas. Las ganancias que esos señores puedan obtener es, entonces, lo único que les importa. Sin embargo, en su discurso no hablan de las ganancias de esos señores, hablan más bien de los puestos de trabajo que se pierden cuando el gobierno no llega a esos acuerdos comerciales. De este modo, cínicamente, utilizan a los trabajadores sobre-explotados (ya que sus salarios son de los más bajos del mundo) de esos empresarios bolivianos para intentar promover los intereses más miopes y egoístas que se pueda concebir.

Si después de ello, como consecuencia de los "convenios comerciales", los productos de estos "socios comerciales" barren con otra producción nacional, afectando a otras fuentes laborales, ya no les importa nada a los neoliberales. Es justamente acá donde se demuestra fehacientemente que lo único que hacen es promover y defender intereses ilegítimos y egoístas. Esto es así, porque cualquier evaluación seria del problema debería llevar a analizar las ventajas y desventajas que podría traernos un convenio comercial con la Unión Europea. Cuando los neoliberales -trátese de políticos, "periodistas" o "analistas"- hablan del problema, plantean la cosa como si lo único que ocurriera es que "hemos perdido mercados". Pareciera ser que los europeos estarían dispuestos a abrir sus mercados para la producción boliviana a cambio de nada.

El hecho de que los europeos no estarán dispuestos a hacer esas concesiones, debería llevar a cualquier persona mínimamente identificada con los intereses nacionales, a entender que Bolivia debe buscar fortalecer su posición en la negociación con los europeos. No es por otra cosa, entonces, que en la CAN se habían puesto de acuerdo en negociar en Bloque. Cualquier novato en estos asuntos se da cuenta que "la unión hace la fuerza" y, por lo tanto, los países andinos juntos podrían lograr acuerdos más ventajosos, que los que se lograría negociando de modo separado.

Todo esto es tan obvio que parecería innecesario tener que decirlo. Es, sin embargo, el modo que los neoliberales tienen de plantear el asunto que hace necesario un llamado al sentido común, ya que los MD (Medios de Desinformación), que manejan estos señores, apabullan con sus mensajes desorientando completamente a la opinión pública.

Por todas estas razones, el lamento de los neoliberales por la pérdida de mercados, es un lamento hipócrita, pues no tiene como fundamento la defensa de legítimos intereses nacionales. Por el contrario, su lamento es la defensa encubierta de los intereses egoístas.

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