Cuando la tonelada de zinc llegó a costar casi 2 mil dólares en momentos de auge, un pico nunca soñado por los mineros, cada uno de los 29 ingenios de Potosí producía al menos 500 toneladas de concentrado, lo que significaba aproximadamente un millón de dólares. El senador de Podemos Orlando Careaga prevé todos los ingenios suspenderán operaciones en 30 días porque ahora la tonelada de zinc no cuesta ni 300 bolivianos, es decir menos de 40 dólares.

La caída del precio del zinc ha sido durísima. “Sabemos que abandonaron el cerro rico de Potosí más o menos 15 mil trabajadores. La gente está viviendo con lo poco que le ha sobrado, pero yo no le auguro una buena navidad a la gente en Potosí”, asegura Careaga.

Los precios del zinc ya no cubren ni los gastos de luz, agua y peor los salarios de los obreros. Los ingenios no ganarían ni recibiendo gratis las cargas de los cooperativistas. En Potosí hay 29 ingenios, de los cuales han parado 14. Careaga está seguro de que los 15 que quedan suspenderán operaciones en unos 30 días.

“La situación está bien dura, nosotros pensamos que el gobierno tiene que tomar algunas determinaciones en las políticas mineras para ver qué se va a hacer porque el desempleo se viene a pasos agigantados”, comenta el senador Careaga, empresario minero que tuvo que cerrar su ingenio e indemnizar a sus obreros.

El gobierno intenta paliar la crisis con bonos a la producción, como ya hizo el gobierno de Jorge Quiroga que repartió cupones de empleo a los productores de estaño y zinc.

Se exageró la crisis

La crisis en la minería ha sido un tanto exagerada, sostuvo en días pasados el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados Gabriel Herbas, luego de constatar que las cotizaciones de los minerales empiezan a recuperarse.

“La preocupación en el país se centra en la fuerte caída en el caso del zinc, casi llegando a niveles de insostenibilidad de costos de producción; pero en el caso de otros minerales los precios se han mantenido en un determinado nivel, lo que va a permitir que no se sufra consecuencias muy graves”, afirmó.

Herbas cree que los precios del estaño, plata e incluso del zinc empiezan a recuperarse paulatinamente. El Ministerio de Minería informó que la libra fina de estaño está llegando a siete centavos de dólar, el zinc subió a casi 0.54 y el plomo se recuperó hasta 0.70 centavos.

Según Herbas, algunos analistas imprudentes han intentado generar desesperación en el sector minero, pero el gobierno estableció un fondo para evitar que el precio del zinc no llegue a niveles mínimos.

El Poder Ejecutivo, vía Decreto Supremo 29769, estabilizó el precio del zinc en 0.65 centavos de dólar la libra fina con la finalidad de sostener la producción ante la crisis económica internacional.

Si bien sufrirán bajones, grandes emprendimientos mineros tendrán la rentabilidad necesaria aún con precios más bajos en el mercado mundial, comentó Herbas.

Lo esencial es el petróleo

El diputado Herbas recordó que el principal ingreso de la economía boliviana proviene de la producción petrolera “y no tanto de la minería”, pese a que las exportaciones mineras generaron alrededor de mil millones de dólares en los últimos años.

El parlamentario expresó que la crisis minera es motivo de preocupación, pero “debe inquietar más la caída del precio del petróleo, porque gran parte de los ingresos del Estado se basan precisamente en este recurso natural”.

Los ingresos por concepto de impuestos petroleros superan los dos mil millones de dólares, recursos que son distribuidos entre las Prefecturas, Municipios y Universidades de todo el país. En cambio, las ganancias mineras son para los propietarios y al Estado sólo llegan unos ochenta o cien millones de dólares como máximo.