Las represas hidroeléctricas de Jirau y Santo Antonio tendrán impactos significativos en la biodiversidad y en la economía pesquera boliviana, además de problemas de contaminación con mercurio y proliferación de enfermedades como la malaria, alertaron representantes del gobierno de Bolivia a sus pares de Brasil en la segunda reunión técnica binacional sobre el complejo hidroeléctrico del Río Madera.

Desde que se inició el proceso bi nacional de consultas en noviembre de 2006 se han llevado adelante varias reuniones y encuentros presidenciales, ministeriales y técnicos. En cumplimiento del mandato de los Ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, se llevó a cabo la II Reunión Técnica el 30 y 31 de octubre de 2008 en La Paz para intercambiar informaciones relativas a los proyectos hidroeléctricos de Jirau y Santo Antonio.

Presidió la delegación de Bolivia el viceministro de Biodiversidad, Recursos Forestales y Medio Ambiente Juan Pablo Ramos, en tanto que la delegación de Brasil fue encabezada por el Ministro Joao Luiz Pereira Pinto, director de América del Sur I del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Bolivia expresó su preocupación y malestar por la ausencia de suficientes delegados técnicos de Brasil en las diferentes áreas, a pesar del compromiso asumido por el gobierno brasilero. Por tal razón, la segunda reunión técnica de La Paz fue declarada en cuarto intermedio y se fijó un plazo de dos semanas para dar continuidad a la misma.

En la reunión se abordaron temas referidos a: 1. remanso hidráulico y deposición de sedimentos inducidos por las represas de Jirau y San Antonio; 2. migraciones transfronterizas de peces amazónicos, biodiversidad acuática en la cuenca del Madera y producción y economía pesquera, y 3. posibles impactos geoquímicos y ecológicos consecuentes a los cambios hidrológicos por las represas.

Remanso hidráulico

Estudios realizados en Bolivia a partir de la curva guía establecida en los estudios de factibilidad indican que los niveles de agua en el trecho binacional Vila Abuná del Río Madera serán afectados por el embalse de Jirau. Se producirá una sobre elevación del nivel del agua en el trecho binacional para todo o parte del rango de caudales, según el estudio, cuyos resultados no coinciden con aquellos obtenidos en investigaciones realizadas en Brasil.

A fin de garantizar la no generación de impactos en Bolivia, las delegaciones coincidieron en que es fundamental analizar con mayor profundidad técnica la definición de la curva guía, la misma que debe estar en concordancia con el espíritu de la resolución 555 del ANA que establece que la operación del embalse Jirau no debe afectar o modificar los niveles de agua del tramo binacional del Río Madera, aguas arriba de la confluencia con el Río Abuná, para ningún caudal presente en el Río.

Sedimentación

Estudios realizados con los modelos matemáticos unidimensionales HEC-6 y HEC-RAS-STA indican que Jirau causará la deposición de una parte de los sedimentos que transporta el Río Madera. Técnicos bolivianos afirmaron que la sedimentación se extendería al tramo binacional.

Como consecuencia de la sedimentación se produciría una sobre elevación de los niveles de agua adicional a la que provoca el embalse no sedimentado, que amplificará la pérdida de energía potencial y aumentará los riesgos de inundación en el trecho binacional del Río Madera.

Otra vez, estudios realizados en Brasil no coinciden con los resultados obtenidos en estudios hechos en Bolivia.

Este tema deberá ser parte de la agenda de la próxima reunión técnica, para la que se requeriría evaluaciones complementarias del efecto de sedimentación en el embalse de Jirau y el tramo binacional usando modelos matemáticos unidimensionales, bidimensionales y modelos reducidos, tal cual menciona las condiciones de la licencia previa y la respuesta del Gobierno del Brasil al cuestionario remitido por Bolivia.

Ictiofauna

El estudio hecho por Bolivia constató que las represas hidroeléctricas de Jirau y Santo Antonio tendrán impactos significativos sobre la biodiversidad acuática, en el sector pesquero, la economía pesquera, y la seguridad alimentaria del país, sin conocer exactamente su magnitud.

En el marco del principio precautorio, la delegación nacional sugirió que se efectúen estudios acerca de los riesgos, costo social y ecológico de la construcción de las represas hidroeléctricas en la cuenca baja de la Amazonía.

La delegación de Brasil explicó las diversas medidas que se están tomando para evitar posibles impactos en la ictiofauna.

Salud

La representación boliviana prevé la emisión de gases (CO2, CH4 y C) como producto de la eutrofización producida por la inundación de áreas importantes cubiertas de vegetación.

Además, el uso de sustancias tóxicas como el mercurio implica la contaminación del curso de agua. Por otro lado, se teme la proliferación de enfermedades como la malaria y otras debido al incremento de áreas de inundación.

Brasil propuso ampliar la cooperación fronteriza en temas de salud. Bolivia planteó que antes de otorgar la licencia de instalación de Jirau se efectúen estudios adicionales referidos a la problemática del mercurio; enfermedades transmitidas por vectores; evaluación de eventuales impactos económicos en territorio boliviano por la pérdida de zonas boscosas, recursos silvestres y emisiones de gases efecto invernadero.