La rápida expansión de los agrocombustibles en América Latina plantea un escenario de grandes beneficios empresariales y escasos beneficios para la población local, según un nuevo informe presentado hoy por Amigos de la Tierra Internacional. [1]

El nuevo informe, “Fomentando la destrucción en América Latina”, refleja los desarrollos actuales y futuros en varios países de América Central y del Sur, donde la producción de agrocombustibles está aumentando de forma espectacular para satisfacer los mercados internos y, de forma creciente, para satisfacer las demandas de diesel y gasolina de Europa y los EE.UU.

El informe muestra que aumentar la cantidad de tierras destinadas al cultivo para agrocombustibles significa aumentar la deforestación y la destrucción de la fauna y flora, aumentando los conflictos por la tierra, la expulsión de las comunidades rurales, proporcionando pobres condiciones laborales y contaminación ambiental.

Paul de Clerck, portavoz de Amigos de la Tierra Internacional, afirmó: “Cultivar agrocombustibles a gran escala en América Latina es totalmente insostenible y no ayuda a la población local ni al medio ambiente. Más agrocombustibles significan que las multinacionales agrícolas, los especuladores financieros y los grandes terratenientes obtendrán grandes beneficios a costa de la población y del medio ambiente”.

El informe destaca que:

Prácticamente todos los desarrollos están conduciendo a grandes monocultivos de materias primas altamente dependientes de pesticidas químicos y fertilizantes, así como de grandes cantidades de agua. Estas plantaciones a menudo desplazan otras actividades agrícolas hacia zonas delicadas como selvas y sabanas y dan como resultado deforestación generalizada y amenazas para la biodiversidad.

Las condiciones de trabajo son a menudo muy pobres, con condiciones consideradas de moderna esclavitud y es bastante normal la utilización de trabajo infantil. La especulación por el terreno también está forzando la subida de precios de la tierra y existen evidencias de que la producción de agrocombustibles desplaza la producción de alimentos para las poblaciones locales.

Las comunidades rurales están siendo desplazadas para dejar paso a las plantaciones, aumentando los conflictos sobre los derechos de las tierras en todos los países. El avance de los agrocombustibles se desarrolla de forma poco transparente y democrática, sin prácticamente ninguna planificación sobre el uso de la tierra y en algunos casos con uso de violencia e implicación de grupos paramilitares.

Las estrechas conexiones entre negocios y política fomentan gobiernos que presentan políticas atractivas para las multinacionales agrícolas, como deducciones fiscales, derechos de tierras e infraestructuras. Esta estrecha relación también implica conflictos de interés, corrupción y gobiernos que miran para otro lado ante actividades ilegales de propietarios de tierras y productores.

Los grandes productores, comerciantes e inversores ven como aumentan sus beneficios gracias a la ampliación de ventas de materias primas, insumos agrícolas y ganancias financieras de la especulación de tierras. Las multinacionales cada vez están cada vez más implicadas en todos los países de América Central y del Sur examinados en este informe.

“El conflicto social y los problemas ambientales se verían exacerbados con los objetivos obligatorios de la UE para el uso de agrocombustibles. La expansión de plantaciones a gran escala con cultivos para producir agrocombustibles no es sostenible. El aumento de la demanda europea de agrocombustibles no es una solución a las crisis climáticas y energéticas: la solución es reducir el consumo y ahorrar energía”, añadió Lucía Ortiz, Coordinadora de Amigos de la Tierra Brasil.

El Parlamento Europeo vota mañana en Comisión de Industria sobre el objetivo obligatorio de introducción de agrocombustibles en la UE. Este objetivo, marcado inicialmente para el 10% en 2020, sufrió un duro revés en votación en la Comisión de Medio Ambiente el pasado mes de Julio [2]. Varias organizaciones ecologistas, de cooperación y otros colectivos han enviado una carta conjunta a los Eurodiputados españoles solicitándoles un voto negativo a estos objetivos [3]

David Sánchez, responsable de agricultura de Amigos de la Tierra España afirmó: “Necesitamos que la UE deje de alentar una industria tan perjudicial con sus objetivos obligatorios. Los agrocombustibles no son la solución para nuestros problemas climáticos y energéticos pero además, como demuestra este informe, agravan los problemas sociales, ambientales y de derechos humanos ya existentes en los países del Sur”.

Notas

[1] El informe está disponible en: http://www.foei.org/en/publications/pdfs/biofuels-fuelling-destruction-latinamerica

[2] http://www.tierra.org/spip/spip.php?article594

[3] La carta dirigida a los Eurodiputados, firmada por Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Intermón Oxfam, Plataforma Rural, Red de Semillas, Red África Europa Fe y Justicia y Salva la Selva está disponible en:

http://www.tierra.org/spip/IMG/pdf/040908_MEP_Industria_Pilar_Ayuso.pdf