La nueva estrategia del trío Bush, Cheney, Mc Cain

Rodolfo Faggioni

agosto 29, 2008Publicado el: 3 min. + -

Cuando el títere de la administración americana Maikhail Saakashwili decidió atacar Osetia del Sur bombardeando su capital Tskhinvali y haciendo centenares de víctimas, muchos analistas políticos se preguntaron si el presidente georgiano no estaba perdiendo la cabeza. No podía ignorar que la Madre Patria Rusia se hubiese puesto al lado de las repúblicas autónomas Osetia del Sur y Abjasia interviniendo con fuerza y amenazando invadir la capital georgiana Tbilisi.

Saakashwili pero no es un hombre que ha perdido la cabeza, es un político ambicioso y su deseo es ser aceptado en la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), poniendo su país bajo la protección atlántica. Cuando decidió atacar Osetia del Sur, seguramente había recibido órdenes de la Casa Blanca, de modo especial de la derecha americana, la parte más agresiva de la administración Bush y dirigida por el vicepresidente Dick Cheney, que es siempre más el verdadero artífice de la política exterior americana, tanto es cierto que viajará dentro de poco a Tbilisi para consolar al amigo y aliado Saakashwili y prometerle un veloz ingreso en la OTAN.

A este punto uno se pregunta: ¿Por qué los Estados Unidos lo han ayudado en este ataque suicida? Se puede pensar a un juego conocido, el de protejer a todas las Repúblicas que formaban parte de la Unión Soviética como Ucraina, República Checa y Polonia. Bombardear las ciudades georgianas a mayoría rusa, como la capital de Osetia del Sur, es naturalmente el juego que Cheney iba buscando. Poco satisfecho de la operación Georgia, el vicepresidente americano ha dado órdenes inmediatas al Secretario de estado americano Condoleeza Rice de viajar a Polonia para firmar lo más antes posible la edhesión de Varsovia al "escudo espacial" mientras que Praga ha aceptado la instalación de un poderoso sistema de radar en su territorio. Ucraina y las tres repúblicas bálticas han pedido también la pretección del escudo misilístico.

El gobierno ruso no podía quedar indeferente ante esta política agresiva y ha amenazado romper cualquier tipo de acuerdo con la OTAN, reafirmando la vieja teoría de las "zonas de influencia". El presidente ruso Meddevev y Putin han hecho ver al Occidente que no se quedarán impasibles ante estas amenazas y están bien decididos a no hacerse poner los pies en la cabeza por los EE.UU. y sus aliados y naturalmente han reconocido diplomáticamente a las repúblicas autónomas del Caúcaso, Osetia del Sur y Abjasia, amenazando la destitución del presidente georgiano Saakashwili.

El regreso del planeta a un clima de nueva "guerra fría" es el objetivo principal del vicepresidente americano Dick Cheney y de la potente derecha americana para ayudar al amigo y candidato republicano Joe Mc Cain a ganar las próximas elecciones americanas.

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