Créditos de Brasil y Venezuela por 600 millones de dólares y otros 42 millones de la Corporación Andina de Fomento (CAF) financiarán la construcción y pavimentación de la carretera “Hacia el Norte”: Rurrenabaque – Riberalta (510 kilómetros), Santa Bárbara – Rurrenabaque (327 kilómetros) y Riberalta – Guayaramerín (86 kilómetros), un tramo fundamental del corredor bioceánico que integrará a pueblos de las costas del Pacífico y del Atlántico.

Se trata de la arteria central terrestre del continente Suramericano, la columna vertebral de Sudamérica que unirá el Caribe venezolano y La Paz, Potosí, Sucre, Tucumán y Buenos Aíres, dice el presidente de Venezuela Hugo Chávez. El corredor bioceánico unirá las rutas La Paz – Guayaramerín – Puerto Belo- Manaos – Boavista – Santa Elena – Orinoco, comenta el presidente de Brasil Lula Da Silva. Brasil necesita un corredor multimodal (tierra y agua) para que sus exportaciones a China lleguen a puertos del Pacífico en 17 días; en la actualidad tardan un mes. Para facilitar la navegación, Da Silva propuso construir una represa hidroeléctrica en el Río Madera de similar magnitud a las hidroeléctricas de Jirau y San Antonio. Primero habrá que hacer un estudio de los impactos ambientales, respondió Evo Morales. El gobierno estudia la construcción de una hidroeléctrica con capacidad de 8.000 megavatios en Cachuela Esperanza, a 90 kilómetros de Riberalta, buscando mejorar la navegabilidad del río Beni en los meses de sequía.Una parte de los 300 millones de dólares que presta Venezuela se invertirá en plantas de leche, maíz e inyección de plásticos en Bolivia