Según entendí, la resiliencia es la capacidad que tiene la materia de resistir una presión extrema. Es, por tanto, un concepto de la física. Hoy se estudia la resiliencia en psicología, entendida como la capacidad que tiene una persona o un grupo social para resistir una presión extrema.

Mi hija Raquelita hizo un estudio sobre la resiliencia en la vida de Frida Kahlo. Es inconcebible y hasta sobrenatural el agobio que sufrio esta gran artista por la enfermedad y la mala suerte. Sin embargo, gracias al arte y a su natural coraje y firmeza, se sobrepuso a su temible accidente y a las secuelas de sus primeras enfermedades. Vivio en el peor cautiverio, que es el que produce el dolor fisico, pero produjo una de las obras plasticas mas sugestivas del arte contemporaneo, en una demostración evidente de su inmensa resiliencia.

Hace algunas semanas llegó Naomí Klein, la bella canadiense autora de La doctrina del shock, un libro de gran impacto en los medios políticos, y en una entrevista publicada en Ramona habló de la resiliencia del pueblo boliviano. En efecto, antes del neoliberalismo y mucho peor después de él la sociedad boliviana está conformada por un pequeño segmento que tiene algún acceso al bienestar y a los servicios públicos, rodeado por un cinturón de extrema pobreza. Y sin embargo, el país se mueve. Resistimos y seguimos viviendo porque tenemos una incuestionable resiliencia.

Hoy vivimos las consecuencias de la inseguridad laboral y el deterioro de la calidad de vida que ha sido producto de las políticas neoliberales. Las aguas estancadas de la pobreza están llegando al cuello de la clase media. Antes, los profesionales teníamos cierta capacidad de ahorro, cierto excedente que nos permitía contraer créditos y costear los estudios de nuestros hijos. Nos permitía, además, usar buena ropa. Hoy estamos perdiendo gradualmente esas ventajas y, seamos sinceros, ya no le hacemos asquitos a la posibilidad de usar ropa americana usada. Cuando uno recorre las calles donde se exhibe la ropa usada invariablemente se encuentra con conocidos que o se esconden o toman el hecho con naturalidad y buen humor.

Hay enclaves de vida moderna que muestran el rostro de la Bolivia próspera, pero es demasiado visible el rostro oculto, el que no nos gusta exhibir, el de la Bolivia extremadamente pobre.

Un defecto capital del neoliberalismo es su afán de provocar el diluvio y lanzar un arca de Noé para que se salven "los más aptos", sin ofrecer ninguna solución para el resto. Bajo esta concepción económica inhumana, el planeta se ha infestado de pueblos hambrientos y de migrantes desesperados, a quienes Sarkozy, el gobernante frances llama "miseria humana".

Esos compatriotas que emigran, que sufren humillaciones y viven en condiciones sumamente adversas son heroicos y admirables porque tienen una enormisima resiliencia.