(PL y ABI).- La inflación acumulada hasta junio se situó en 8,85 por ciento, superando la meta de 8 por ciento prevista por el gobierno boliviano para la gestión 2008. Se calcula que a fin de año la inflación bordearía el 10 por ciento. Los altos precios de los alimentos elevaron los índices inflacionarios en todos los países de América Latina y El Caribe, explicó la FAO. El Banco Mundial admitió que la propagación del uso de biocombustibles encareció los alimentos.

La inflación en junio registró una variación positiva de 1.26 por ciento, inferior al reportado en mayo cuando llegó a 1.87 por ciento. El porcentaje acumulado en lo que va del año llegó al 8.85 por ciento, informó el director del Instituto Nacional de Estadística (INE) Jhonny Suxo.

Incidieron en la inflación de junio principalmente la papa, cebolla, fideo, pan y el almuerzo. Según el INE, bajaron de precio el tomate, naranja, sábalo, mandarina y aceite y otros artículos no comestibles. Las ciudades más inflacionarias son Chuquisaca (3.07 por ciento), Oruro (2.01 por ciento) y La Paz (1.66 por ciento).

La ministra de Planificación del Desarrollo Graciela Toro aseguró que el registro actual demuestra que el gobierno está controlando la inflación a través de las medidas fiscales a cortoplazo e incentivos a la producción. En su criterio, “la inflación está controlada y hay una tendencia a la baja” en productos como la carne de res, carne de pollo y otros que anteriormente fueron altamente inflacionarios en meses pasados.

El pan es uno de los productos que tiene incidencia en el nivel de inflación. El gobierno incentiva la producción de trigo y prevé que más adelante la inflación se desacelere.

FAO: los altos precios de los alimentos impactaron la inflación

El Observatorio del Hambre de la FAO explicó que los altos precios de los alimentos impactaron la inflación de América Latina y el Caribe. En su primer boletín, el Observatorio analizó el “incierto panorama internacional de 2008”, cuyos efectos comienzan a observarse en el aumento de la inflación, lo que podría llevar a un menor crecimiento económico de la región.

Entre los factores que explican el alza de los alimentos, destaca el acelerado ritmo de crecimiento de los países en desarrollo, la producción de biocombustibles, factores climáticos, elevados precios del petróleo y la reducción de las reservas de alimentos. Asimismo, agrega el boletín de la FAO, la especulación de mercados financieros y de commodities (bienes genéricos o primarios como los granos), así como las políticas reactivas para restringir las exportaciones de alimentos.

Los elevados precios de los alimentos se han reflejado a través del incremento de la inflación regional, que cerró 2007 en 6,3 por ciento, poco más del uno por ciento más que el año anterior. El promedio de inflación acumulada general y de alimentos de las 16 economías de la región a mayo de 2008 se ubica en 5 y 7,2 por ciento, respectivamente. En el último año la variación de esos índices fue de 11,1 y 17,5 por ciento.

En Bolivia, Colombia, Brasil, Chile, Perú, Panamá y Venezuela los precios de los alimentos superaron los precios generales en al menos dos puntos porcentuales, hasta mayo del 2008, precisó la FAO. No obstante la amenaza a la seguridad alimentaria, es esencial observar que América Latina y el Caribe no sólo es una región consumidora, sino también productora de alimentos y otro tipo de commodities.

La FAO destacó el renovado protagonismo del sector público que está emergiendo en varios países, interviniendo en áreas de políticas donde hasta hace poco no lo hacía. Se trata -dijo- de un conjunto de programas públicos que involucran directamente a agencias gubernamentales en procesos de abastecimiento alimentario a la población, en algunos casos incluso participando o coordinando los procesos productivos.

En México, la Confederación Nacional Campesina (CNC) aseguró que el problema más grave que tiene hoy el país es el incremento de precios de la canasta básica, sobre todo en zonas apartadas, donde la subida llegó hasta el 100 por ciento por la acción de los intermediarios, mientras que en las grandes ciudades oscila entre el 40 y el 60 por ciento. Las familias mexicanas perdieron en lo que va de año 5,6 por ciento de su capacidad de compra, reveló un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económicas.

Por otro lado, el Banco Central Europeo (BCE) vaticinó hoy una nueva aceleración de la inflación en la zona euro. El consejero de la entidad Klaus Liebscher señaló que la inflación había tocado un cuatro por ciento en junio y probablemente continuará alta en los próximos meses. “No puedo descartar una subida adicional en el encarecimiento del nivel de vida en la Eurozona”, expresó el también presidente del Banco Central de Austria.

El BM reconoce que los biocombustibles tienen la culpa

La propagación del uso de los biocombustibles encareció los precios de los alimentos en 75 por ciento, admitió el Banco Mundial (BM), según revela hoy el diario británico The Guardian.

El periódico afirma que un informe del organismo internacional confeccionado en abril contiene datos que demuestran esa situación, los cuales no se han revelado aun para no perjudicar a la administración estadounidense de George W. Bush.

Las cifras demostrarán que el presidente norteamericano miente al decir que los biocombustibles sólo han provocado el encarecimiento del tres por ciento en el precio de la comida, apunta The Guardian. Bush pretende, agregan, achacar la culpa de los alimentos caros al aumento de la demanda de China y la India.ç

La tardanza en la publicación del informe obedece a un intento de evitar un enfrentamiento entre el gobernante y el BM, explican fuentes periodísticas.

De acuerdo con el estudio del ente financiero, el rápido crecimiento de la renta en los países en desarrollo no se ha traducido en un fuerte aumento del consumo de cereales.

La publicación adelanta que ni siquiera las sequías en Australia han tenido gran impacto en la situación, de la cual responsabiliza a la fuerte demanda de biocombustibles en Europa y Estados Unidos.

El documento confidencial se divulgará en un momento difícil para las negociaciones multilaterales sobre la futura política energética mundial.

Robert Bailey, experto de la organización no gubernamental británica Oxfam, aseguró que los dirigentes políticos parecen empeñados en ignorar las pruebas de la importante responsabilidad de los biocombustibles en el alza de los precios de los alimentos.