El Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y otros cooperantes financiarán proyectos de desarrollo humano, capacidades institucionales y seguridad alimentaria y nutricional por 85 millones de dólares, informó la ministra de Planificación del Desarrollo Graciela Toro. En Bolivia se vende la primera cosecha de arroz producido por el Estado y pequeños productores.

Organismos de NacionesUnidasasisten a varios países en riesgo de padecer hambrunas con proyectos de apoyo especialmente para pequeños productores que se ejecutarán el los próximos cinco años. Algunos investigadores del organismo internacional comentan que el encarecimiento de la comida se debe a la producción de biocombustibles, a la especulación financiera y a la política del FMI.

La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) vende desde hoy en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz arroz a 3.20 bolivianos la libra, producido por pequeños agricultores en alianza con el Estado. El gobierno invirtió 180 millones de dólares en semillas y fertilizantes para cultivar 6.000 hectáreas de arroz. El Estado vende el quintal de arroz a 285 bolivianos, la arroba 71.50 bolivianos, la bolsa de cinco kilos 31 bolivianos, el kilo 7 bolivianos y la libra 3.20 bolivianos.

El arroz es el primer producto del nuevo modelo productivo de desarrollo definido por el gobierno, en el cual el Estado recupera su rol planificador, dijo la ministra de Desarrollo Rural Susana Rivero. “Reconstruimos la institucionalidad estatal para apoyar efectivamente la producción”.

Además, se ha creado el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), entidad que “nacionalizará” la investigación y la transferencia de tecnología en el campo agropecuario, agroforestal y forestal, dijo Rivero.

El INIAF, institución descentralizada bajo la tuición del Ministerio de Desarrollo Rural Agropecuario y Medio Ambiente (MDRAyMA), creada mediante Decreto Supremo 29311 de 25 de julio de 2007, regulará, coordinará y dirigirá la investigación, la innovación y la transferencia de tecnología agropecuaria en el país sea pública o privada, en alianza con las universidades, fundaciones, organizaciones no gubernamentales y otras.

El Estado boliviano asume la conducción del sistema conocido como Sibta, que en 5 años gastó 35 millones de dólares sin resultado alguno. Con la nacionalización de la investigación, todos los productores tendrán apoyo estatal para mejorar la producción y la productividad así como la recuperación de conocimientos ancestrales. Ahora los productores tienen que comprar semilla a privados, comentó la Ministra.