Roma, (PL).- Luego de tres intensas y complejas jornadas de discursos y deliberaciones, la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria de Roma concluyó hoy con un balance signado de expectativas e interrogantes.

Creo en el género humano, en sus buenos sentimientos y pienso que hemos dados aquí un paso de avance, dijo Jacques Diouf, director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El mundo y sobre todo millones de personas, esperan de nosotros soluciones urgentes, requieren respuestas además a mediano y largo plazos, acotó.

Diouf ponderó el hecho de que sin ser una Conferencia de Donantes, durante la cimera de Roma se recibieron alentadoras noticias de sumas de dinero destinadas a paliar la hambruna.

Entre ellas mencionó a los Bancos de Desarrollo Islámico y de Africa, que ofrecieron mil 500 y mil millones de dólares, respectivamente, Venezuela, con 100 millones de dólares, y otros países e instituciones financieras internacionales.

La Declaración Final de la Conferencia de Alto Nivel contiene 14 puntos y 10 acápites que tratan de responder a las expectativas de más de casi 900 millones de personas que pasan hambre en estos momentos en alrededor de 40 países.

De forma tímida, el texto reiteró que “los alimentos no deberían utilizarse como instrumento de presión política y económica”, en referencia implícita, por ejemplo, al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, sostenido durante más de 40 años.

Precisamente, las delegaciones de Cuba, Venezuela y Argentina mostraron su rechazo al contenido del documento adoptado aquí por considerarlo superficial y esquivo, aunque los dos primeros dijeron que no lo bloquearían.

Argentina fue más allá y subrayó su total desacuerdo con la Declaración, pero indicó que respetaría la voluntad del resto de los participantes en el encuentro de asumirla.

El cierre de las reuniones se prolongó mucho más de lo previsto, en razón de cabildeos de último momento para lograr un texto de consenso que trató de recoger las principales inquietudes, en especial de las naciones en vías de desarrollo.

La organización humanitaria alemana Welthungerhilfe lanzó enérgicas diatribas al encuentro convocado por la FAO, al apuntar que en los escenarios internacionales se sigue utilizando una doble moral.

La británica Oxfam tuvo otro punto de vista: “Roma no se construyó en un día. Fue al menos un alivio después de 25 años cuando por fin los líderes mundiales se percatan de que las personas necesitadas deben tener la capacidad de cubrir su alimentación”.