(ABI).- La crisis alimentaria que azota al mundo entero se presenta en el país como una gran oportunidad para desarrollar potenciales productivos concentrados en el área rural y resolver los problemas de pobreza e inseguridad alimentaria, dijo el ministro de Producción y Microempresa Javier Hurtado.

Debido al crecimiento de economías emergentes como China, India y otras, la demanda de alimentos se incrementó, a lo que se suma la utilización de algunos productos en la elaboración del biodiesel, lo que hace que cada vez haya una mayor escasez de alimentos. Una prueba de ello se conoció esta jornada cuando dos cadenas de supermercados en Estados Unidos, Wal-Mart y Costco, decidieron restringir la venta de arroz en su mercado interno.

Hace algunas semanas el Programa Mundial de Alimentos (PMA), a través de sus representantes, señaló que las reservas de alimentos en el mundo se encuentran en los niveles más bajos de los últimos 30 años a causa del incremento de precios.

En consecuencia, Hurtado indicó que la crisis alimentaria es resultado de una cultura industrial y un estilo de vida particular y señaló que estos temas deben ser parte de la agenda de todos los sectores comprometidos con el área productiva.

La autoridad señaló que en Bolivia vivimos un pequeño síntoma de lo que es el fenómeno mundial, por lo que se debe promocionar “el retorno a las áreas rurales, pues existe la oportunidad de volver y dedicarse a cultivos con la cooperación internacional y asistencia técnica del Estado”.

“Bolivia al ser un país de un millón de kilómetros cuadrados y 9 millones de habitantes, debería tener la posibilidad de superar la crisis alimentaria con políticas agresivas del sector estatal y privado para producir alimentos que nos hacen falta y convertir esto que es problema en oportunidad para los siguientes años”, dijo.

Hurtado indicó que el país tiene una gran capacidad de producir cereales, oleaginosas y granos con lo que se podría revertir la situación de pequeños agricultores que están abandonados porque no había precios justos, mercados e incentivos.

Un aspecto fundamental que el Ministro consideró que debe ser parte de toda la política para hacer frente a este problema mundial debe ser sin duda pensar antes que en exportar en atender el consumo nacional, donde los empresarios son los principales convocados.

Durante este año el país sufrió escasez de harina, arroz y maíz principalmente; sin embargo, a través de medidas que asumió el Gobierno se pudo controlar la situación y garantizar el abastecimiento en el mercado interno.

Asimismo para más adelante se tiene previsto el desarrollo de la cosecha de trigo y en octubre una nueva siembra que abarcará nuevas áreas agrícolas lo que permitirá atender el problema.

Hace poco, Bolivia y sus socios del ALBA firmaron un acuerdo por la soberanía y seguridad alimentaria para enfrentar la crisis actual, el cual incluyeprogramas integrales de desarrollo agroindustrial de cereales (arroz y maíz), leguminosas, oleaginosas, carnes, leche, agua y régimen de riego. Se comprometieron a impulsar el plan con un fondo inicial de 100 millones de dólares.

El vicepresidente cubano Carlos Lage alertó sobre el sostenido encarecimiento de los alimentos, consecuencia de la lógica capitalista de la ganancia y no de la satisfacción de necesidades humanas. Recordó que los países industrializados destinan cerca del 10 por ciento de sus recursos a la compra de alimentos, mientras que los pobres y subdesarrollados llegan a dedicar hasta el 65 por ciento.