(PL y ABI).- El Presidente Evo Morales dijo en Naciones Unidas que para salvar el planeta hay que erradicar el modelo capitalista y lograr que el Norte pague su deuda ecológica. Este fue el primero de 10 mandamientos presentados por el mandatario en la inauguración del VII Foro Indígena de la ONU, en un largo discurso aclamado por los asistentes a este encuentro anual.

Morales Ayma planteó diez mandamientos para salvar al mundo, la vida y la humanidad referidos al respeto a la tierra, renuncia a la guerra, relaciones bilaterales sin imposición, agua y tierra como derechos humanos, energías limpias, no a los biocombustibles, servicios básicos, priorizar lo que se produce, promover la diversidad de la cultura y el vivir bien a través de un socialismo comunitario, en armonía y con la Madre Tierra.

El Presidente afirmó que quedan dos caminos para salvar a la humanidad, la vida y al planeta tierra: o se opta por la recuperación de la forma de vivencia, la armonía con la madre tierra y la vida, o seguir el camino del capitalismo y la muerte.

Morales insistió en que la única forma de salvar al mundo es acabar con este modo de pensar que fomenta el egoísmo individualista y la sed de lucrar. Pidió a los pueblos indígenas, campesinos y gobiernos del mundo consumir lo necesario, priorizar lo que producimos y evitar el derroche y el lujo.

“Los grandes efectos de los cambios climáticos no son producto de los seres humanos en general, sino del sistema capitalista vigente, inhumano, con desarrollo industrial ilimitado, por eso siento que es importante acabar con la explotación a los seres humanos y acabar con el saqueo de los recursos naturales”, manifestó el Jefe de Estado. “Si se quiere salvar el planeta, hay que terminar y erradicar al modelo capitalista y lograr que el norte pague la deuda ecológica en vez de que los países del sur y de todo el mundo paguen la deuda externa”.

En segunda posición, Morales señaló el concepto de denunciar la guerra, la cual trae ganancias para los imperios, las transnacionales y un grupo de familias, pero no a los pueblos. Los millones y millones de dólares destinados a las guerras deberían ser invertidos en la tierra, herida por el maltrato y la sobreexplotación.

En tercer lugar Morales habló de la importancia de alcanzar relaciones de coexistencia y no de sometimiento entre los países en un mundo sin imperialismo ni colonialismo. Son importantes las relaciones bilaterales y multilaterales porque somos de la cultura del diálogo y de la convivencia social, pero esas relaciones no deben ser de sometimiento de un país a otro.

Cuarto: El agua como un derecho humano y de todos los seres vivientes del planeta. Alguien decía que sin luz puede vivir, pero no sin agua, por tanto el agua es la vida, por lo que no es posible que haya políticas que permitan privatizar solo el agua. En ese marco, el Presidente propuso una convención internacional del agua para proteger las fuentes como un derecho humano y así evitar su privatización.

Quinto: Desarrollo de energías limpias y amigables con la naturaleza, acabar con el derroche de energía. En 100 años estamos acabando con la energía fósil que ha sido creada en millones de años. “Evitar que se promuevan los biocombustibles, no se puede entender que algunos presidentes y modelos de desarrollo económico puedan reservar tierras para hacer funcionar automóviles de lujo y no para alimentos del ser humano”.

Propuso promover debates con los gobiernos y crear conciencia para que la tierra beneficie a los seres humanos y no sea usada para producir combustibles. Se refirió a pronunciamientos en ese sentido del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y expresó que, por primera vez, coincide con ambos organismos.

Sexto: Respeto a la madre Tierra. Ningún experto o especialista puede debatir con los dirigentes indígenas sobre el respeto a la madre Tierra, se debe ver cómo influir desde el movimiento indígena a otros sectores sociales, urbanos y rurales para que entiendan que la tierra es nuestra madre.

Séptimo: Los servicios básicos, como el agua, luz, educación, salud, comunicación y transportes deben ser tomados en cuenta como un derecho humano, no puede ser de negocio privado, sino de servicio público.

Octavo: Consumir lo necesario, priorizar lo que producimos y consumir lo local, acabar con el consumismo, el derroche y el lujo. No es entendible que algunas familias solo busquen el lujo, a cambio de que millones y millones no tengan posibilidades a vivir bien. Apuntó que mientras millones de personas mueren cada año por hambre, en otras partes del mundo se dedican millones de dólares a combatir la obesidad.

Noveno: Promover la diversidad de culturas y economías. Somos tan diversos, aunque el movimiento indígena que siempre ha sido excluido está apostando a la unidad en la diversidad. Un Estado plurinacional, donde todos están al interior de ese Estado, blancos, morenos, negros, rubios.

Décimo: No es ninguna novedad el vivir bien, solo se trata de recuperar la vivencia de nuestros antepasados, vivir bien, que no es vivir mejor a costa del otro. Debemos construir un socialismo comunitario y en armonía con la madre Tierra.