(PL).- La factura por la importación de cereales en los países más pobres aumentará 56 por ciento en 2008, a pesar de una subida del 2,6 por ciento en la producción global. El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Jacques Diouf alertó que la pronosticada subida de precios desatará graves conflictos sociales.

Diouf opinó que las poblaciones de al menos 37 países corren peligro de morir de hambre y como no están dispuestas a ello, saldrán a las calles en busca de soluciones a la crisis por los comestibles.

En varios países como Egipto, Camerún, Costa de Marfil, Madagascar, Filipinas, Indonesia y Haití ya estallaron graves disturbios y protestas por los elevados precios de los alimentos. Estallidos de violencia por iguales causas han sido reportados por la FAO en Senegal, Burkina Faso y Etiopía, mientras que en Paquistán y Tailandia unidades del ejército han sido movilizadas para prevenir asaltos a almacenes de alimentos.

Diouf presentó en Roma el más reciente informe sobre Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria. Según una versión de ese documento entregada a la prensa en la sede la ONU en Nueva York, la factura por las importaciones de cereales de los países del Tercer Mundo se incrementará en un 56 por ciento en el bienio 2007-2008.

“Realmente estoy sorprendido de no haber sido invitado al Consejo de Seguridad para discutir este problema”, dijo Diouf citado en una declaración oficial. “Muchos de los temas que se discuten en el Consejo no tienen las mismas consecuencias sobre la paz y la seguridad en el mundo, ni sobre los derechos humanos de personas que necesitan una alimentación adecuada para subsistir”.

Las autoridades de la ONU han insistido en las últimas semanas en que los líderes mundiales deben actuar de forma urgente para frenar el alza del precio de los cereales y otros productos de primera necesidad o habrá más hambre y malestar social.

Diouf aclaró que las protestas contra el alza de los alimentos en los países en desarrollo pueden ser evitadas siempre y cuando los líderes mundiales adopten medidas fuertes para reducir los precios. La inflación global no depende sólo de elementos coyunturales, sino estructurales. Si el norte del mundo no cambia el modelo de desarrollo, las revueltas populares se extenderán.

El coordinador para la ayuda humanitaria de la ONU, el británico John Holmes, concluyó hoy una gira por los ricos Estados de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait para lograr su colaboración en el enfrentamiento a esos desafíos.

Un reporte de la ONU indica que Holmes invitó a esas naciones a colaborar de manera más estrecha con este organismo mundial para hacer frente a las crisis humanitarias, el encarecimiento de los alimentos y el deterioro del medio ambiente.

Nos estamos enfrentando a situaciones de crisis que por un lado son individuales como Irak, Somalia, los territorios palestinos ocupados, Kenya y Darfur, mientras que por otro son de amplio alcance como el encarecimiento de los alimentos, expresó Holmes.