Europa sin fronteras

Rodolfo Faggioni

diciembre 19, 2007Publicado el: 4 min. + -

Bruselas.- El 21 de Diciembre se abrirán las fronteras europeas de los países del Este que han adherido a la Unión Europea. Será una Navidad muy distinta para millones de personas que han vivido por más de medio siglo detrás de la cortina de hierro. Será un segundo muro de Berlín que cae después de 20 años. En estas últimas semanas se han efectuado innumerables reuniones en Bruselas y Praga para definir los últimos detalles técnicos de la “zona Schengen”, es decir las modalidades que Países como Polonia, Eslovenia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Estonia, Lituania, Letonia y Malta, podrán beneficiarse de las fronteras abiertas de la UE. En otras palabras, libre intercambio de personas y mercaderías, es decir: "derecho a la libre circulación en territorio comunitario". Con este decreto del Parlamento y del Consejo Europeo, un ciudadadano europeo podrá ir de Portugal o de Grecia a Finlandia, cruzando 24 estados distintos sin pasaporte o cédula de identidad que lo identifique.

Otros países como Chipre, Rumania y Bulgaria todavía no podrán beneficierse de este decreto. Mientras que estados como Islandia y Noruega que no forman parte de la UE han adherido al tratado de Schengen y han abierto sus fronteras.

Se ha escogido la víspera de Navidad como símbolo de fiesta y de nacimiento de la nueva creatura transnacional. Algo que sólo 15 años atrás era impensable. El Papa Juan Pablo II y Mijail Gorbachov han sido los precusores de esta apertura. En 1989 se vieron miles de personas huir de Hungría en busca de libertad. Esta vez no serán clandestinos los que crucen las fronteras, serán ciudadanos de la Unión Europea.

Naturalmente los países más desarrollados de la UE tendrán problemas no indiferentes en su economía. Un nuevo flujo de trabajadores del Este europeo atravesarán las fronteras de París, Roma, Madrid, Londres o Berlín en busca de mejores condiciones de vida y de esperanza. Los expertos de Bruselas han calculado que entre enfermeros y domésticos llegarán varios centenares de miles hacia Italia y Alemania, mientras que entre los profesionales como ingenieros, médicos, físicos, veterinarios, etc provenientes de los Países Bálticos, muchos se dirigirán hacia los estados escandínavos.

Siempre durante el período navideño será presentada la Tarjeta Azul Europea en respuesta a la Tarjeta Verde Americana reservada a los trabajadores de los países extra-comunitarios con profesiones calificadas.

Los ciudadanos de los países externos a la UE tendrán necesidad de un visto de ingreso y naturalmente tendrán que presentar en la frontera o en los aeropuertos el pasaporte personal con el permiso de ingreso al "Sis+4all" una versión puesta al día por un sistema informatico de banca-datos emitido en acuerdo con la “ley Schengen”, para individuar inmediatamente eventuales "personas indeseables" o ciudadanos de la Unión Europea calificados como terroristas, sospechosos de actos de terrorismo o en contacto con terroristas, igualmente traficantes de drogas, de brazos y pedófilos.

La novedad interesa también a los ciudadanos de la “vieja Europa” que no tendrán problemas cuando deseen visitar el Este Europeo. Una Navidad en Praga o una visita a Varsavia será posible y sin ningún inconveniente burocrático. Todo esto ha sido posible encontrando un justo equilibrio entre libertad y seguridad. Permitir viajar fácilmente en Europa a personas de buena fe que deseen conocer Europa para gozar de la diversidad cultural y de la hospitalidad, garantizando al mismo tiempo la común seguridad no ha sido fácil. Igualmente no controlar más las fronteras internas de los Países miembros de la UE ha sido una cuestión de recíproca confianza entre los Estados miembros que lo componen.

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