Bolivia siglo XXI: Iniciativa indígena-social, nerviosismo "cívico"-empresarial

Edgar Ramos Andrade

diciembre 3, 2007Publicado el: 3 min. + -

(ANC).- El sorpresivo desabastecimiento y aumento de precios de carne, arroz, azúcar y pan en varias ciudades, nos enseñan cosas que no se dicen en los denominados "medios de comunicación", cuya propiedad –ya se demostró– está en manos de empresarios ex parlamentarios y/o ministros en gobiernos como los de Jorge Quiroga (ADN-Podemos) o de Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR-Podemos).

Por ejemplo, la carne que es traída a los mercados en principales ciudades proviene de haciendas ganaderas de Beni o Santa Cruz y cuyos dueños son, por ejemplo, Walter Guiteras (ex presidente de la Federación de Ganaderos de Beni y Pando, y actual senador beniano), Guido Nayar (presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz-FEGASACRUZ y ex ministro de Gobierno de la tenebrosa dupla Banzer-Quiroga, Roberto Yánez (ex directivo de FEGABENI y senador de Podemos) o Miguel Majluf (senador del MNR).

En cuanto al pan, Bolivia es un país "harina-dependiente" porque no incentiva su producción y menos industrializa lo poco que produce. Es importado legalmente por la Asociación de Industriales Molineros-ADIM o por contrabando desde Argentina, por Villazón, con la complicidad, por ejemplo, del ex alcalde Jaime Burgos (MNR).

La Federación Nacional de Cooperativas Arroceras-FENCA tiene insuficiencias productivas y, aparentemente algunos empresarios comenzaron a guardar su producción (probablemente para especular). El azúcar tiene una producción monopolizada en el oriente, donde los empresarios, agrupados en la (aún) todo-poderosa Cámara Agropecuaria del Oriente-CAO (donde están los Costas, Gutiérrez y otros) tienen (todavía) el asunto en sus manos.

Los ciudadanos que viven en grandes urbes (El Alto, Cochabamba, Santa Cruz) aparecen cautivos, como presa-consumidora en proporciones considerables, y consecuentemente es mercado seguro para... los empresarios agropecuarios... actuales senadores como Oscar Ortiz, Guiteras o Yañez. Y es el Senado donde está arrinconado el conservadurismo político ante las agresivas iniciativas indígena-sociales expresadas en el MAS.

El Mandatario boliviano está distraído: Debe lidiar cada día (cada hora) con empresarios, 'cívicos', unos pocos prefectos y hasta algunos rectores de universidades públicas. Esa distracción impide tomar otras iniciativas como generar empleos luego de haber nacionalizado el estaño, la fundidora Vinto o los hidrocarburos, que ahora benefician en gran manera sobretodo a Tarija y Santa Cruz.

Entonces, la tensión política en Bolivia –previsible por lo que ocurre en Bolivia desde 2000– muestra una diferente actitud de dos grupos humanos: Los indígenas y la mayoría social, con increíble iniciativa política y, unos dirigentes cívico-empresariales, con visible nerviosismo (casi desesperación) tras quedar rezagados políticamente.

Y aún resta discutir (la Constituyente aprobada y hoy discutida fuera de los "medios de comunicación" ya lo hace) los reales alcances del Convenio 169 de la OIT (de 7-6-1989) o la Declaración de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indígenas (de 13-9-2007) que serán, tómese en cuenta, base del debate sobre nuevas políticas económicas y derechos civiles y políticos.

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