Analistas de mala leche

Ramón Rocha Monroy

noviembre 14, 2007Publicado el: 3 min. + -
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Creo haber percibido el regocijo de algunos analistas que se refirieron al hallazgo de petróleo en el Brasil, como advirtiendo que nuestras exportaciones de gas al vecino país estarían contados. Algunos de ellos parecían profetas bíblicos identificando una maldición divina por habernos atrevido a subir los impuestos a las transnacionales y a Petrobrás. Sin embargo, según el geólogo Giuseppe Bacoccoli, de la Universidad Federal de Río de Janeiro, existen por lo menos dos grandes problemas a superar antes de que se puedan explotar esos yacimientos.

"El primero es la estructura de los pozos y tubulaciones al atravesar la capa de sal, que es muy espesa y plástica, lo que conspira contra la estabilidad de los tubos de acero. Hasta hace un año y medio, nadie había perforado a través de dos kilómetros de sal. "El segundo son los costos: un pozo perforado en esas condiciones cuesta por lo menos seis veces más que un pozo común; en números, 120 millones de dólares contra 20 millones.La nota publicada por Argenpress el 13 de este mes, dice que ya hace tres años que Petrobras había anunciado el hallazgo de un gran yacimiento de gas natural en la misma cuenca de Santos, en el campo de Mexilhao, equivalente a todas las reservas de gas conocidas en el país; pero la decisión política de dar prioridad a la 'autosuficiencia' petrolera, determinó que no se destinaran recursos suficientes para desarrollar el campo de gas. "Las ganancias de Petrobras se redujeron 21 por ciento hasta el tercer trimestre de 2007, por lo que la empresa tendrá que invertir 29 por ciento más, sin contar el nuevo campo, y aún generar un superávit primario de cerca de 7.000 millones de dólares", dice el geólogo brasilero; y el articulista de Argenpress añade: "En esas condiciones, en el horizonte visible no habrá recursos suficientes para empezar el desarrollo de Tupi, así como no los hubo para explotar adecuadamente Mexilhao, y por eso se sigue dependiendo del gas boliviano."

Tras conocerse el anuncio del hallazgo, las acciones de la estatal Petrobrás subieron 18,5 por ciento en dos días. Pero el anuncio oficial sobre los yacimientos descubiertos ha sido interpretado como una cortina de humo para tapar otros problemas de orden interno. Esos yacimientos ya eran conocidos "hace por lo menos cuatro años, cuando el perfeccionamiento de las técnicas sísmicas de prospección reveló su existencia por debajo de la cuenca petrolífera de Campos", dice Argenpress. Pero no se había determinado la calidad ni la cantidad del petróleo sino hasta principios de 2006.

Según los técnicos, "las sondas deben enfrentar una profundidad de más de 2.000 metros de agua, luego diversos terrenos en los que están los yacimientos actualmente explotados y, finalmente, una espesa capa de sal de 2.000 metros. Por debajo de la sal existen amplios yacimientos de crudo de 28 grados en una escala de 1 a 50, es decir, de muy buena calidad, según la certificación más reciente.El tesoro de oro negro está ahí, pero aprovecharlo demandará inversiones y esfuerzos que, al parecer, no están todavía al alcance de la gran potencia vecina. A ver qué dicen ahora los agoreros nacionales.

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