Como cada año durante todo el mes de octubre, movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales y redes de activistas de todo mundo desarrollan una campaña coordinada con el objetivo reafirmar el carácter comunitario del agua, un recurso esencial para la vida y un bien común que no puede ser privatizado, mercantilizado ni sobreexplotado. Sin duda, este año la crisis medioambiental marcará el rumbo de los debates en esta campaña que se denomina “Octubre Azul”.

Como nunca antes, gobiernos, comunidades científicas y movimientos sociales todo el globo reconocen que el deterioro ambiental es uno de los problemas contemporáneos más graves para la humanidad. Uno de los elementos naturales más afectados por esta crisis es el agua, principio constitutivo de la vida en el planeta Tierra.

La generalidad admite que el modelo capitalista, desarrollista y consumista promueve la sobre explotación de la madre naturaleza y está deteriorando aceleradamente las escasas fuentes de agua dulce superficiales y subterráneas y derritiendo los glaciares, las reservas del precioso elemento para la supervivencia de las generaciones futuras. La gran pregunta que se hacen los expertos es si en este sistema económico aún es posible la “sustentabilidad”, es decir el uso de recursos y la generación de desechos sin sobrepasar la capacidad regenerativa del planeta.

La evidencia ha demostrado hasta la saciedad que el capitalismo es ambiental y socialmente insostenible. El crecimiento económico continuo en el marco del capitalismo no es viable en un planeta con recursos naturales finitos. El modo de vida de la sociedad occidental alimentado por energéticos fósiles genera contaminantes en exceso que recalientan el planeta. Si todos vivieran como los estadounidenses se necesitarían cinco planetas, según el Living Planet Report 2006, del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Desarrollar tecnologías más limpias y eficientes no basta; tampoco desmaterializar la economía, es decir brindar más servicios públicos y limitar la producción de mercancías; o comprar productos ecológicos a cooperativas campesinas y exigir mayor responsabilidad corporativa. Todos estos son paliativos dentro de un sistema económico que por esencia fomenta la acumulación individual de riqueza, que es incompatible con la preservación del entorno natural.

“Consumimos 25 por ciento más de lo que la Tierra nos puede dar por año”, señala William Rees, de la Escuela de Planificación Comunitaria y Regional de la University of British Columbia, Canadá. Rees es uno de los creadores del indicador “huella ecológica”, que es la cantidad de territorio productivo que una determinada población humana necesita para proveerse de recursos y para que absorba sus residuos.

Desde 1984 los humanos estamos consumiendo pedazos de naturaleza más rápido de lo que la naturaleza es capaz de regenerar. Y esta evidencia científica retrotrae con fuerza el viejo debate sobre la necesidad de oponer al individualismo capitalista un nuevo sistema comunitario más “sostenible”. Más allá de la ideología, se trata simplemente de garantizar la sobrevivencia.

Participantes

Este año participan en la campaña Octubre Azul decenas de instituciones y varias agrupaciones culturales, de jóvenes y artistas. Entre las más importantes, figuran FRUTCAS (Federación Regional Unica de Trabajadores Campesinos del Altiplano Sud) – FSUMCAS (Federación Sindical de Mujeres Campesinas del Altiplano Sud) – CODERIP (Consejo de Defensa del Río Pilcomayo) ANARESCAPYS (Asociación Nacional de Regantes y Sistemas Comunitarios de Agua Potable y Saneamiento) – CSUTCB Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia– FNMIOC BS (Federación Nacional de Mujeres Indígenas, Originarias y Campesinas Bartolina Sisa)– CONAMAQ Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyo – CSCB (Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia)– CIDOB (Confederación de Indígenas del Oriente de Bolivia – FENATRAHOB (Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia) -AOPEB (Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia)- Cooperativa Plan 3000 y el Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración Solidaria de los Pueblos

También hay varias ONGs muy conocidas en el medio comoCIPCA, Agua Sustentable, la Fundación Solón, CIOEC, entre otras. Además, se han sumado a la campaña la Oficialía Mayor de Culturas, la Dirección de Calidad Ambiental de la Alcaldía de La Paz, el Viceministerio de Desarrollo de las Culturas y el Ministerio del Agua. Inclusive, algunos de los boliches más conocidos de La Paz participan en el Octubre Azul como el ETNO, Bocaisapo y el Ojo de Agua.

Todas estas organizaciones tienen un objetivo común: generar conciencia sobre un bien común que hay que cuidar para las futuras generaciones y para la Naturaleza, y reflexionar sobre los riesgos y las amenazas que se ciernen para las fuentes del agua en el marco del modelo de desarrollo actual.Se han tomado en cuenta cinco temas eje para el debate que se abre: el calentamiento global, la contaminación, los biocombustibles, el desarrollismo industrial y sus grandes obras de infraestructura, y los intentos de mercantilización del agua.

El agua y el modelo de desarrollo

El ser humano es el principal responsable de la contaminación de las fuentes de agua dulce en el planeta. Las grandes concentraciones urbanas, la agricultura, la industria y la minería están contaminando las fuentes de agua con residuos orgánicos e inorgánicos, químicos y sustancias tóxicas. El océano se ha convertido en el “basurero del mundo”. Las plantas de tratamiento de agua ya no abastecen debido al ritmo de producción de deshechos humanos.

El planeta Tierra se calentó más en los siglos XIX y XX que en los últimos 10 mil años. El año 2005 pasará a la historia como el más caluroso de los últimos mil años. Los gobiernos, la comunidad científica y la sociedad civil de todo el mundo están verdaderamente alarmados por el cambio climático, el cual ya tiene consecuencias catastróficas para las reservas de agua dulce. Se están derritiendo los cascos polares; se reducen dramáticamente los caudales de agua para consumo humano. Las precipitaciones son cada vez más fuertes y frecuentes en unos lugares y las sequías son más prolongadas y severas en otros.

El modelo predatorio y no sustentable promueve la realización de megraproyectos, construcción de puertos, explotación minera y el embotellamiento de agua para beneficio de un puñado de empresas.Este tipo de desarrollismo capitalista pone en serio riesgo los recursos hídricos ya sea con la construcción de enormes diques que detienen el libre flujo de ríos con consecuencias desastrosas para la gente y la biodiversidad –como la represas del Madera proyectadas por Brasil–, o estimulando el desarrollo de monocultivos de bioenergéticos en países en vías de desarrollo –que requieren enormes volúmenes de agua– para la satisfacer la creciente demanda de energía en el primer mundo.

Sin duda, la causa de la crisis ambiental es el modelo de desarrollo capitalista. No es casual que el problema se haya agravado desde fines del siglo XIX, cuando la revolución industrial disparó la generación de gases contaminantes debido al uso intensivo de gas natural, carbón y petróleo.

El capitalismo, como un vampiro, parece sobrevivir succionando la vida. El colapso será inevitable si los países desarrollados no reducen drásticamente sus emisiones de gases entre un 60 y un 80 por ciento, aunque ante la magnitud del daño los maquillajes no parecen ser suficientes.

Para evitar el desastre, las organizaciones sociales bolivianas que llevan adelante la campaña Octubre Azul proponen en primer término hacer prevalecer los derechos de la naturaleza por encima de los derechos del capital. En el caso del agua, se plantea trabajar para que Naciones Unidas reconozca el acceso al agua como un derecho humano como una estrategia para defender al recurso de la voracidad corporativa.

En este Octubre, las organizaciones sociales reclaman que la Organización Mundial del Comercio (OMC) deje de negociar capítulos que incluyan la mercantilización del agua; exigen que los países poderosos dejen de tomar decisiones arbitrarias relacionadas con el agua; que el Banco Mundial deje de condicionar sus créditos a la privatización de los servicios públicos; que los gobiernos sigan el ejemplo de Bolivia y se retiren del CIADI, un tribunal corporativo del Banco Mundial que castiga a los pueblos en favor de grandes empresas.

Este año, la campaña boliviana en defensa del agua empieza con un consenso importante. La sociedad toda, incluidos los partidos más conservadores, reconocen que el agua en todas sus formas no es una mercancía sino un bien común que es patrimonio de las comunidades, de los pueblos y de la humanidad, y que el acceso a ella es un derecho humano fundamental e inalienable.

Principales actividades programadas

Están previstas actividades de diversa índole con la participación de las organizaciones sociales representativas que tienen como objetivo realizar una crítica al modelo de desarrollo capitalista como origen principal de la crisis medioambiental. Desde el martes 9 hasta el 30 octubre, se proyectarán videos, se realizarán paneles de debate, conferencias, exposiciones, se producirán canciones e historietas de cómic y se celebrará una Feria informativa cultural en coordinación con el Gobierno Municipal de La Paz.

El 11 de octubre, Día de la Mujer Boliviana se realiza el Panel Mujeres en Defensa del Agua en el Auditorium (c. Fernando Guachalla Nº 421) desde las 15 horas. Entre el 10, 11 y 12 de octubre se exhiben Los Videos del Agua en el Cine 6 de Agosto desde las 10 de la mañana. Para el 12 de Octubre está programada la noche de los Boliches paceños en el ETNO, ex Sabrosito, Caza Duente, Apthapi, Ukamauyke, Ojo de Agua y Bocaisapo. El 25 y 26 de octubre se celebran en el Auditórium cuatro Paneles Temáticos para informarse y debatir sobre temas claves: Agua y el cambio climático, biocombustibles, contaminación, Río Madera, agua y libre comercio y el derecho humano al agua.

El 28 de octubre se realiza la Feria del agua el Paseo de el Prado de la ciudad de La Paz desde las 9:30 de la mañana con la presentación de grupos juveniles de hip hop, el Teatro Trono y Dragadanza, así como la banda de rock Atajo.Están previstos espacios lúdicos con juegos infantiles diseñados especialmente para el evento y paneles informativos de diferentes instituciones.