Democracia y Autonomía Universitaria

Ramón Rocha Monroy

octubre 5, 2007Publicado el: 3 min. + -
El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

No hay posibilidad de concebir la Autonomía de la Universidad Pública frente a un Estado autoritario. Por eso la dictadura militar de Banzer intervino las universidades e implantó un modelo tecnocrático que duró más de los siete años de la dictadura, porque las estructuras burocráticas son entrópicas, se enquistan y es difícil reemplazarlas.

Con todo, es ejemplar el esfuerzo de aquellos docentes, estudiantes y administrativos que resistieron a la Intervención desde la clandestinidad, desde la prisión o el exilio, y recuperaron la Autonomía encabezando un poderoso movimiento de protesta que, por supuesto, militó también en las filas de la democracia.

Este impulso inicial desarrollado alrededor de 1978 tuvo una interrupción sangrienta el 17 de julio de 1980, por el golpe narcomilitar de García Meza. Nuevamente los autonomistas docentes, estudiantes y administrativos tuvieron que tomar el camino de la clandestinidad o el exilio, cuando no la muerte, como ocurrió con los mártires de la calle Harrington, entre los cuales había militantes de la Autonomía Universitaria, como Gonzalo Barrón, Ricardo y Jorge Baldivieso, aunque los ocho compañeros asesinados fueron, a su turno, universitarios autonomistas.

Recuerdo que aquel aciago 17 de julio, yo era Secretario General de la Universidad de San Simón. Por pura chiripa había viajado a Oruro como jurado del Premio de Cuento de la UTO, integrado también por Néstor Taboada, René Bascopé y Alberto Guerra. A las ocho de la mañana, los paramilitares dirigidos por Gary Alarcón nos esperaban agazapados en las oficinas del Rectorado, pero se llevaron un fiasco. En mi caso, había sido secuestrado por este temible asesino en abril de 1972, cuando se reabrió la Universidad intervenida, y torturado en una casa de seguridad ubicada en la esquina Tumusla esquina Reza, que los paramilitares habían incautado al Gral. Alfredo Ovando. Quiso el destino que en enero de 1979 fuera Secretario General de la Prefectura, y que la policía encontrara un arsenal en la casa de Alarcón, ubicada en la esquina Hamiraya y Reza, donde se encontró armamento y, para sorpresa mía, máquinas IBM, alfombras, calculadoras y otros equipos robados de la Universidad cuando el golpe del Gral. Juan Pereda, que me tocó devolver oficialmente a mi Universidad de San Simón, donde era catedrático.

Aquel 17 de julio, Alarcón y sus huestes afilaban las garras para tomar venganza de quien había hecho público su delito de robo; pero el destino me dio una oportunidad y me asilé en la Embajada de México para partir al exilio.

Antes que se decretara la Amnistía, retorné y me hice cargo del Canal 11 Televisión Universitaria, para apoyar el proceso democrático, particularmente desde un programa que se llamaba Taller de Análisis, al cual fueron invitados todos los jefes políticos, incluido el Gral. Banzer. Sobre este último, recuerdo que no quiso ir al estudio y tuvimos que trasladarnos a un departamento ubicado en la Plaza 4 de noviembre, donde lo entrevistamos.

Este 10 de octubre, el Rector de la UMSS, Lic. Juan Ríos del Prado, encabezará un homenaje a los miembros de la Comunidad Sansimoniana que lucharon por la Autonomía y la Democracia. Entre ellos, el Rector Juan Ríos ha sido miembro conspicuo del Comité Tripartito, que recuperó la Autonomía en 1978, junto a Jorge Trigo Andia y el finado Néstor Valencia, entre otros compañeros.

Atrás