China, el gigante más temible

Rodolfo Faggioni

septiembre 5, 2007Publicado el: 4 min. + -

ROMA - Según el banco americano Golman Sachs, dentro de treinta años la economía china será tres veces mayor que la de los Estados Unidos. Desde el 2005 es el mayor consumidor de productos industriales y agrícolas, este primado lo detenía los EE.UU. Son 14 años que el crecimiento de su PIL es el mayor del mundo. En la actualidad es el país que atrae el mayor número de inversionistas del extranjero. El impor-export ha pasado de 18 millones de dólares a 500 mil millones. Los chinos que usan internet son más que los americanos. Los automóviles que circularán dentro de 10 años superarán los 200 millones.

Estos son los datos recientes del coloso China, una potencia económica que ha crecido de modo exponencial en los últimos diez años y, después de haber entrado en la Organización Mundial del Comercio (Wto) se ha convertido en uno de los más temibles competidores de la economía mundial.

El próximo año superará la economía Alemana convirtiéndose en la tercera potencia mundial y ha superado al Japón que detenía el primado en reservas monetarias, llegando en un año a la estronómica cifra de más de mil millones de dólares. El gigante asiático se ha convertido también en el principal “partner” del Japón, que está transfiriendo en el continente parte de su producción industrial, especialmente las que tienen como destino final el mercado estadounidense.

El “boom” de la producción industrial y de las exportaciones continúa sin descanso a un promedio anual del 9,8%. En cada uno de los últimos cuatro años el crecimiento ha resultado ser superior al 10% y se estima que para fines del 2007 aumentará de un punto, con un surplus comercial superior a los 200 mil millones de dólares. La expansión china hubiese sido má veloz si el mismo gobierno central no hubiese tomado medidas para evitar un aumento indeseable, para contener el ecceso de liquidez. Muchos economistas preven que si Pekín se propone de evitar la presión inflaccionista que está en la puerta (en diciembre el índice de los precios al consumo ha aumentado del 1,9% al 2,8% anual) tendrán que pensar en una economía menos veloz, a largo plazo y estable. Queda de todos modos la pregunta sobre el desequilibrio del comercio internacional y sobre la irritación que desde los U.S.A. se está extendiendo hacia muchos países asiáticos por la limitada flexibilidad del cambio con el yuan chino.

Ahora todos están contra el gigante asiático, contra sus productos a bajo coste que han puesto en crisis tanto la industria textil italiana como la estadounidense y el resto de Europa. Derechos de aduana, impuestos de importación de mercancías son las clausulas urgentes de salvaguardia que los U.S.A. y la U.E. están poniendo en campo para disminuir el "boom"de las exportaciones chinas y productos que circulaban libremente. China se ha comprometido en abrir su mercado a los productos de exportación respetando las reglas del comercio. Muchos dudan que estas reglas puedan servir a algo. No obstante que China haya cuadruplicado sus derechos de exportación, los productos chinos tienen un precio unitario tan bajo, que en Europa son siempre convenientes. Ahora está prohibido por ejemplo utilizar el “dumping”, es decir la venta en los mercados del exterior a precios inferiores a los del mercado interno. También se están firmando acuerdos bilaterales a la lucha contro los productos chinos falsos que han invadido los mercados americanos y europeos.

Así como se está desenvolviendo la economía global, el baricentro del planeta tierra está cambiando y a mitad de este siglo, China, Rusia, India, y Brasil se convertirán en la más imponente fuerza económica mundial. En el 2050, solamente el Japón y los EE.UU. estarán entre los primeros países en el mundo como crecimiento del PIL, mientras que el Reino Unido, Francia, Italia y Alemania se colocarán entre el séptimo y décimo lugar.

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