Un ampliado nacional de panificadores determinó aumentar temporalmente el precio de la unidad de pan de batalla de 40 a 60 centavos de boliviano desde este miércoles. Los artesanos exigieron la renuncia de la Ministra de Producción y Microempresa Celinda Sosa por inoperante. La autoridad aludida dijo que no hay razón para elevar precios, pues el gobierno aseguró la compra de 100 mil toneladas de harina argentina hasta diciembre a un precio bastante razonable.

Hace varios días que los panificadores artesanales restringen el horneado de la tradicional marraqueta (pan de batalla) como protesta por el aumento sostenido de su principal materia prima, la harina de trigo. Sólo los productores industriales cubren a medias los requerimientos de la población. Hace tres semanas el precio del trigo aumentó en un 45 por ciento en Argentina, lo que ha empujado los precios internos hacia el alza.

Sosa no niega la gran especulación con la harina, atribuida a los intermediarios que compran producto argentino sin pagar aranceles y luego lo revenden en Perú, provocando desabastecimiento en el mercado nacional. “Los ministerios del área económica estamos trabajando para mantener el precio y los vamos a seguir haciendo”, prometió la Ministra.

El gobierno comunicó a los panificadores artesanales e industriales que comprará un cupo de más o menos 100 mil toneladas de harina hasta diciembre. “Estamos trabajando la parte logística de la importación. El precio es sumamente favorable, pero todavía no lo puedo mencionar. Mañana va haber una reunión a nivel del gabinete, después de la reunión vamos a dar los detalles”, dijo Celinda Sosa.

Suben los precios en general

La eventual elevación del precio del pan de batalla podría aumentar aún más la inflación en el país, al punto de modificar la meta prevista de 6%, reconocieron algunos técnicos del Banco Central de Bolivia (BCB). Sin embargo, muchos otros factores tienen que ver con el aumento generalizado de precios de alimentos y servicios que se observan en las últimas semanas.

El gobierno explicó que el incremento de la masa monetaria como producto de la mejora de los ingresos petroleros, de las remesas de emigrantes y de los programas sociales como el Bono Juancito Pinto es un factor inflacionario, al igual que los fenómenos climatológicos de los últimos meses que restringieron a producción de alimentos.

El gerente General del BCB Eduardo Pardo informó que la inflación hasta junio llega al 3.66%. La previsión del ente emisor para este año oscila entre el 3 y 5%. “El fenómeno de El Niño, los conflictos sociales (bloqueos de caminos) y la apreciación de las monedas locales a nivel latinoamericano respecto al dólar tienen una directa incidencia sobre el comportamiento económico en Bolivia; hay una inflación importada por el comportamiento de nuestros socios comerciales”, afirmó Pardo a la agencia ABI.

Por otro lado, en el último tiempo se ha registrado un mayor ingreso nacional como resultado del incremento de las exportaciones, el aumento de los ingresos del gas, los salarios de la administración pública, lo que en conjunto aumenta la demanda agregada. “La gente tiene más dinero para hacer sus compras e ir al mercado”, explicó Pardo.

Los “opinadores” tienen parte de culpa

Los técnicos del gobierno aseguran que solo se registró un incremento temporal en el precio de algunos precios de la canasta familiar como la papa, tomate, carne, aceite, cebolla y otros productos agrícolas que tienen mayor “impacto psicológico” en la población.

Sin embargo, los comentarios irresponsables de algunos “analistas” en los medios comerciales crean un clima de incertidumbre propicio para el aumento generalizado de precios. Uno de estos comentaristas es Juan Careaga, ex ministro de Gonzalo Sánchez de Lozada y uno de los responsables del tristemente célebre decreto 21060 que introdujo el neoliberalismo en el país.

La Central Obrera Departamental (COD) de Tarija acusó hoy a la Prefectura de Tarija y a algunos medios de comunicación locales de especular sobre la inflación. El dirigente José Antonio Benítez afirmó que en anteriores gobiernos el precio de la canasta familiar siempre subió, pero en esta oportunidad el gobierno departamental y algunos medios de comunicación contribuyen a generar alarma en la población. El dirigente aseguró que la campaña de desinformación está dirigida a desprestigiar al gobierno de Evo Morales.

Algunos analistas llegaron a comparar la actual escalada inflacionaria con la histórica hiperinflación de los años 80 del siglo pasado. El Vicepresidente Álvaro García Linera pidió a la ciudadanía no preocuparse por el incremento de un dos por ciento en la inflación, que no se compara ni de lejos “con la época de la UDP, cuando la inflación llegó al 24 mil por ciento”.

El presidente del BCB Raúl Garrón cree que las “interpretaciones irresponsables” de analistas económicos sobre el alza de algunos precios de la canasta familiar generan incertidumbre. “Hoy las figuras macroeconómicas son increíblemente positivas, en reservas, el marco general es muy positivo para el país y lo que menos necesitamos es comentarios irresponsables orientados a crear incertidumbre en la población, a desestabilizar nuestro sistema de precios y fundamentalmente a crear presiones sociales para incrementar los salarios y demás cosas”, dijo.

El prefecto opositor de Santa Cruz Rubén Costas declaró que el aumento de la inflación se debe a que el narcotráfico y el contrabando han aumentado la circulación de dinero. El portavoz Presidencial Alex Contreras informó que el aumento de circulante es consecuencia directa de la mejora de la renta petrolera. Por ejemplo, los ingresos de IDH que recibe Santa Cruz subieron de 61.676 bolivianos en 2005 a 196.515 en 2006 y a 211.267 bolivianos en 2007.