(Masas).- En entrevista reproducida por el semanario Pulso No 399, “El vice lee la realidad del país”, García Linera, da a conocer su visión del país y los ejes de su gobierno a partir de una perspectiva: la construcción del sistema capitalista en el país.

Después de leer las respuestas de García Linera da la impresión de que él intenta constituirse en el teórico del capitalismo en los países atrasados, pero es una impresión equivocada. Son las declaraciones de un intelectual afecto a la especulación que en el afán de justificar las acciones del gobierno del MAS, tergiversa la realidad y la historia. Presenta al capitalismo como parte de la “diversidad civilizatoria (que existe en el país), que es una suma de modos de producción” y a la cual ya se han incorporado los indígenas de manera efectiva, se han civilizado en el régimen capitalista, de modo tal que no existe una tensión entre indigenismo y modernidad. Los indígenas como etnia-cultural son parte “de lo tradicional o arcaico” o del sistema capitalista. “Hay indígenas económicamente muy modernos, muy mercantilizados, profundamente articulados a la globalización” incluso algunos “tienen más capacidad que la burguesía tradicional para aprovechar nichos de oportunidad en los mercados”. Son los indígenas capitalistas quienes a partir de los años 70 se constituyen en fuerza social, “producto del fracaso de los procesos de modernización” Según Linera la historia de los últimos 20 años es la lucha de los indígenas por ser aceptados como burgueses por la burguesía “Ya no se trata de un capitalismo de camarilla, endogámico y especulativo…, sino de un capitalismo productivo, que reconoce a una diversidad de actores económicos con capacidad de acumulación: el sector tradicional empresarial, como el empresarial no tradicional que emerge del mundo popular indígena”. Semejante conclusión es un insulto a los miles y miles de manifestantes campesinos e hijos de campesinos plebeyos que en un lustro se movilizaron, bloqueando caminos, cercando a la ciudad de La Paz, etc. El gran ausente fueron los indios ricos y sólo Linera los ve como los principales protagonistas. ¿Si existe una burguesía indígena por qué no organizarlos en un gremio burgués? Un objetivo válido para un gobierno que pretende convertir a los indios ricos en burgueses.Linera cree que “A Bolivia se le presenta, hacia el futuro, un espacio, un potencial, para el desarrollo de las relaciones de producción capitalistas” gracias a la presencia del “Estado productivo” y la burguesía indígena. El deseo de Linera es similar al de aquellos teóricos que en su momento vieron en la “burguesía chola” (Máx. Fernández) un agente económico capaz de rejuvenecer al capitalismo en el país. Toda esa ilusión acabó con la muerte del empresario cervecero. Lo cierto es que ya no hay tiempo ni oportunidad para que los indios ricos, una minoría no identificada, se conviertan en grandes empresarios y logren un desarrollo homogéneo del país eliminando el atraso. Objetivo que no pudo cumplir la “burguesía tradicional”, de mayor capacidad económica y existencia. La suerte de la burguesía indígena es la misma que la de la burguesía tradicional: acabar antinacional y explotadora de indios. No es extraño que entre los dirigentes y gobernantes campesinos se presenten las ambiciones y taras burguesas. Que la intelectualidad indígena sea más chata e ignorante que los intelectuales de la burguesía, al extremo de que no se siente su presencia en el gobierno del MAS. Y eso del “Estado productivo”, en boca del MAS es un blef. Suficiente es señalar que Bolivia va a importar GLP. Lo que resulta el mayor absurdo es pensar que “las fuerzas comunitarias tradicionales” sean un “potencial no capitalista o poscapitalista (¿?)” para desarrollar el país. Sostener tal cosa demuestra que García Linera no comprende que es ese “90% de la economía campesina de tipo familiar comunitaria”, donde se incuba el atraso y la pobreza del país. Y que en el régimen capitalista su futuro es su destrucción para engendrar mayor pobreza y atraso, futuro que no ve el intelectual burgués.

Como él lo dice, Linera acabo al servicio del régimen capitalista pero como todo intelectual veleidoso quiere seguir figurando como izquierdista, al igual que Jaime Paz Zamora y muchos intelectuales reformistas, cuando en la realidad hace tiempo dejaron de serlo. Para Linera no existe una sola izquierda sino, una diversidad de izquierdas. “Yo veo la emergencia de múltiples izquierdas. Por suerte se acabo el modelo único y ójala que no regrese nunca” “Ya no hay un texto al cual obedecer, un país al que imitar, un politburó al cual seguir o una internacional que respetar”

La de Linera es la visión del intelectual renegado, de aquel que acabó siendo antimarxista y ahora clama para que no vuelva el marxismo a ser el referente de identidad de la izquierda Y, a pesar de que lo niega, Linera cae en un “relativismo posmoderno” de modo tal que cualquiera puede ser de izquierda, incluso Jaime Paz Zamora que se presentaba como la izquierda moderna. Con tal relativismo se puede identificar, incluso, una izquierda fascista, un absurdo total. Lo cierto es que García Linera dejo de ser de izquierda y no porque se presente como indigenista, sino porque se esfuerza por servir a la burguesía y al capitalismo.