La democracia cuesta plata

Carlos F Toranzos

junio 5, 2007Publicado el: 3 min. + -

Uno de los problemas que enfrenta la democracia, particularmente la democracia del siglo XXI, es que cuesta platita. Los partidos políticos británicos están en este momento pidiendo al gobierno que apoye con fondos directos del estado a los partidos políticos puesto que ese ha descubierto, sorpresa compres, que los partidos políticos hacen cualquier cosa para conseguir su plata; en el caso del Reino Unido, vender títulos de Sir y de Lord y de rangos menos biensonantes, como de Caballero.

El Estado británico esta ahora mismo discutiendo otra vez, ¿se paga o no? El partido Laborista, partido de Blair, tradicionalmente recibía dineros de sus afiliados, es este caso los sindicatos, a cambio de que estos tuvieran voto en su ejecutivo, el partido conservador recibía dineros de los comerciantes y de sus afiliados, los liberales también, además de todos ellos, contribuían de una u otra manera a que se aprobase la venta, que no aparecía como tal,de los HONORES.

El subsidio del Estado a los partidos políticos puede ser fiscalizado y por ende controlado en sus detalles de gastos, este sistema funciona muy bien en España y en otros países de la Unión Europea, es una manera segura de evitar interferencias directas o indirectas de personas o grupos económicamente fuertes e imposibles de ser legislados o auditoriados.

Ejemplos tenemos muchos y sabemos, que los partidos políticos recurren a padrinazgos que no siempre están libres de condiciones, sean estas tan simples como cargos representativos o mas macabros como el impedimento de la aprobación de leyes que desfavorezcan sus intereses.

Bolivia tiene grupos económicos que pueden efectivamente hacer tambalear la democracia representativa. Estos grupos pueden ser tan inocentes como los sindicatos o los comerciantes o tan macabros como los magnates de los medios de comunicación como los Murdoc o los Prisa.

La democracia cuesta platita pero si es plata bien controlada y auditoriada, no es un gran problema. Los partidos necesitan dinero para sobrevivir y para crear y genera sus cuadros y mantener su vida activa. Si no se les proporciona dinero estos recurrirán a los dineros privados y estos son peligrosos. Goni con su plata compraba votos y dirigentes, Banzer hacia lo propio y seguramente Manfred y Jaime Paz también.

No tratemos de ser inocentes otra vez y pensar que los partidos políticos no buscarán recursos allá donde les ofrezcan; algunos son más estrictos en sus principios, aunque a veces estos son muy, pero muy flexibles – el partido laborista británico se dio a los brazos del magnate de la comunicación sin más quiubo que su sinvergüenzura - pero suficiente sea decir que muchas veces “por un plato de lentejas…”.

Este es un tema que al Estado le interesa, no al MAS, al Estado boliviano le interesa que las cuentas de los partidos políticos sean públicas, que la legislación prohíba donaciones superiores a cifras límite (definidas por la Corte o el Parlamento), que los partidos abran sus libros de cuentas y hablen de sus inversiones abiertamente. Esta es la forma de regular.

Pensar que con no dar dinero se logrará una mejor distribución de la riqueza del estado, es una falacia de mucho peso y el riesgo es tal que daría la impresión que por una especie de miopía temporaria se puede perder la vista completamente.

No por haber reducido el Presidente su salario ha bajado la corrupción. No por legislar equivocadamente o sin visión se arreglan las cosas. Mejor mirar los libros de los partidos.

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