La actualidad de Sucre

Ramón Rocha Monroy

mayo 3, 2007Publicado el: 3 min. + -
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Antonio José de Sucre fue un militante activo y lúcido del liberalismo, cuando éste era un movimiento revolucionario. Liberal y positivista, tenía fe en la educación como instrumento para redimir a los humildes. A su llegada a Bolivia, quedaría muy sorprendido de esa serpiente inmensa y colorida de indios que lo escoltaba desde el río Desaguadero a Potosí, al son de sus instrumentos de viento y de percusión, y le extrañaría aun más que se detenían en las afueras de las ciudades, donde el recibimiento cambiaba los aguayos y ornamentos prehispánicos con la parafernalia de la Revolución Francesa o de la cultura grecolatina remedada por los caballeros y las damas de origen español.

Quizá por eso, entre las instrucciones que dio a Simón Rodríguez para iniciar la primera reforma educativa de Bolivia, hay un texto de tremenda actualidad:

"Aquí hay dos naciones, la india, que es la mayoría, hablando su quechua y su aymara, y la otra, a la que pertenecemos usted y yo... –escribía en 1826--. Somos ciudadanos por derecho propio de la nación blanca aquí en Bolivia... ¿Por qué no imagina un plan educativo destinado sólo a los quechuas y aymaras, con maestros indios y con programas elaborados por usted, pero vertidos en esos idiomas? Allí está la verdadera revolución educativa... Tendrán que esperar casi dos siglos para oír a los maestros hablando su lengua. Bolivia siguió siendo, pese a la independencia, un país ocupado. Y nosotros los blancos, unos usurpadores."

Este juicio fue ratificado por el Mariscal en su mensaje al Congreso reunido en Chuquisaca el 25 de mayo de 1826:

"Los indígenas, esta parte originaria de nuestro pueblo, la más digna del goce de los beneficios de la independencia, oprimida todavía por la costumbre de humillarlos, han sido rescatados en gran parte de los ultrajes con que eran tratados; pero ellos no están aún en la dignidad de ser hombres. Toda la fuerza del gobierno por arrebatarlos de la injusticia y del crimen, no ha bastado para volver a esta clase infortunada de su condición y abatimiento. Su abyección en tres siglos de esclavitud, los ha sumergido en males de que sólo podrá sacarlos la protección del Cuerpo Legislativo, y la ejecución de las medidas y decretos del Gobierno en su favor y en el de su educación."

Estos conceptos de Sucre fueron recordados por la Doctora Belín Vásquez, historiadora de la Universidad del Zulia, Venezuela, en una conferencia magistral que dictó en la Casa de la Libertad, este miércoles. Convinimos en que, después de Bolívar y Sucre, que se preocuparon seriamente por la situación del indio y por sacudir la entropía colonial en la nueva República, todo volvió a la modorra del viejo régimen, y al paso del tiempo se reforzó hasta mediados del siglo XX, cuando el Presidente Gualberto Villarroel convocó al Primer congreso indígena, que fue uno de los orígenes institucionales de la Revolución del 52, de la Reforma Agraria, del Voto Universal y del proceso de constitución política del movimiento indígena que llevó a Evo Morales a la Presidencia. Pero, ¿qué ocurrió entretanto con la clase media boliviana? ¿Cuál fue su contribución a los procesos de liberación? ¿Permaneció estática, se cruzó de brazos o particip ó activamente en la historia nacional?

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