Evo Morales ha ofrecido “ayuda” a Rigoberta Menchú para su candidatura a la presidencia de Guatemala. Las declaraciones de Evo y otros dirigentes del MAS no han caído bien en el país centroamericano, donde Rigoberta se esfuerza en presentarse como candidata no solamente de los indígenas mayas, sino de toda la sociedad guatemalteca. El proyecto de Rigoberta es multicultural, no exclusivamente indigenista como el del MAS. De ahí que seguramente para evitar esa asociación demasiado estrecha con Evo Morales, Rigoberta anunció que no estará en Guatemala la próxima semana cuando se produzca la anunciada visita del mandatario boliviano, si es que se produce….

Ahora, según publica el sábado 24 el diario guatemalteco Prensa Libre, Evo decidió en última instancia cancelar su participación en la III Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas. Sin duda hubiera sido recibido por los indígenas de América Latina y de Guatemala con los brazos abiertos, como la anterior vez que estuvo en el país centroamericano, pero hubiera incomodado a Rigoberta con su presencia. Si finalmente viaja a Guatemala, Rigoberta Menchú no estará allí para recibirlo, ni participará en la cumbre. Su cargada agenda indica que tiene compromisos en esos mismos días en México y en Estados Unidos.

Esto no es casual, tiene connotaciones políticas claras en el marco de la candidatura de Rigoberta Menchú a la Presidencia de la República de Guatemala. Su decisión de precipitar su candidatura, cuando faltan muy pocos meses para las elecciones, es una apuesta riesgosa. Inicialmente ella había pensado en las elecciones del 2012, no solamente porque le daría tiempo para construir un instrumento político del cual carece actualmente, sino porque en esas fechas empieza el 13 Baktún, “el arribo del quinto sol”, y se inicia un nuevo ciclo de 400 años de la cosmogonía maya.

Para lanzar su candidatura en 2007, Rigoberta tuvo que aceptar la invitación de Nineth Montenegro, diputada y líder del movimiento Encuentro por Guatemala, luchadora por los derechos humanos, cuyo esposo Fernando García fue secuestrado y desaparecido el 18 de febrero de 1984 por agentes de la dictadura. El movimiento de Rigoberta Menchú, Winaq, de muy reciente creación, no tenía siquiera registro en la Corte Nacional Electoral, por lo que la generosa invitación de Nineth Montenegro fue bienvenida. Significa, además, una alianza con uno de los pocos grupos políticos que ha mantenido a lo largo de muchos años una posición ética muy clara y sin compromisos oportunistas.

La lógica dictaría que en un país con una población indígena claramente mayoritaria (alrededor del 60%), Rigoberta debería ganar las elecciones sin problemas, pero la política tiene su propia “lógica”: la oportunidad (que no tiene mucho de lógica), por lo que no será una elección fácil para la Premio Nóbel de la Paz. Las encuestas no le dan por el momento más del 4.4%, es decir, un último lugar entre los cuatro principales contendientes. La lista de candidatos para las elecciones de noviembre la encabeza Álvaro Colom con el 32.1%, un personaje sinuoso que mantiene un discurso de izquierda pero que es capaz de aliarse con la extrema derecha para llegar a la presidencia. Una especie de Jaime Paz.

A pesar de lo dudosas y débiles que son todas las demás opciones de voto en Guatemala, Rigoberta no tiene ni siquiera un porcentaje representativo del voto de los mayas. Esto es explicable por varias razones. Primero, su decisión tardía de lanzarse a las elecciones como candidata. Segundo, nadie es profeta en su tierra y Rigoberta ha sido lamentablemente atacada y vilipendiada no solamente por los ladinos guatemaltecos, que son de temer por su virulencia, sino por sus propios hermanos mayas. Tercero, porque al haber aceptado ser Embajadora de los Acuerdos de Paz, nombrada por el Presidente Oscar Berger, mostró su simpatía por el actual gobierno guatemalteco como no lo había hecho antes con los gobiernos anteriores. Entonces, su posición como candidata es muy frágil, aunque probablemente este lanzamiento prematuro no sea sino un balón de ensayo para preparar mejor las cosas para el 2012.

Lo cierto es que Rigoberta ha demostrado una clara voluntad de ser la candidata de todos los guatemaltecos y no solamente de los indígenas. Su discurso es inclusivo, y sus vínculos con todos los sectores de la sociedad, incluso con los empresarios, muestran que tiene la intención de trascender posiciones indigenistas que podrían restarle votos. La reciente elección de su compañero de fórmula, Juan Alberto Fuentes Knight, un economista progresista que trabajó 20 años en Naciones Unidas, y cuyo padre fue asesinado por la dictadura en 1979, es una indicación más del proyecto inclusivo de Rigoberta.

De ahí que la peregrina y desafortunada oferta de “ayuda” de Evo Morales y del MAS no hace sino incomodar a Rigoberta Menchú. Además revela el despiste y la falta de análisis político en las filas del MAS. Dirigentes del movimiento Winaq tuvieron que salir al paso de las noticias generadas en Bolivia sobre la ayuda del MAS a Rigoberta. Otilia Lux declaró al diario El Periódico de Guatemala, ya un mes atrás, que “la visita del presidente boliviano no obedece a una estrategia con Winaq” y añadió: “Bolivia es Bolivia y Guatemala es Guatemala. No podemos importar o implementar cosas solo así. Además la historia y el contexto de cada país no permiten que se apliquen las mismas medidas.”

Pero además, la realidad indica que con el desprestigio creciente del MAS debido a los escándalos de la “nacionalización” que nunca fue tal, del nepotismo y la venta de “avales” partidarios para ocupar puestos en el aparato del Estado, del fracaso de la Asamblea Constituyente, y de los intentos de prórroga del presidente Morales… es muy difícil a estas alturas pensar que alguien puede estar interesado en la “ayuda” del partido que gobierna Bolivia.