En su Informe de Gestión 2006, dado en La Paz el 22 de enero de 2007, el Presidente de la República de Bolivia, Evo Morales Ayma, dijo: “hay que destacar algunos temas importantes como, por ejemplo, garantizar una política orientada a desarrollar un liderazgo institucional dentro de las Fuerzas Armadas respetando su institucionalidad. Ahí hemos visto algunos proyectos importantes, como la cuestión de seguridad en el territorio nacional. Yo diría que es un tema importante porque (…) tenía muchas denuncias, información de que en Cocos Lanza iba mucho contrabando de madera hacia Perú, impresionante como nuestras fronteras están totalmente abandonadas, para salir de Cocos Lanza hay que caminar semanas para encontrar un camino carretero o finalmente, hay que salir a Perú caminando, encontrando un camino carretero y de esa manera volver a Bolivia vía Perú. Ahora estamos en plena construcción de un puesto militar pero acá lo más importante es que se ha empezado de cero…”.

Evo no se olvidó de las comunidades fronterizas aisladas de Cocos-Lanza y San Fermín, no las olvidó en su mensaje a la ciudadanía informando lo hecho en un año de labor; recordó el abandono de esa frontera, el sufrimiento de sus pobladores, que lo abrazaron cuando llegó en su histórica visita al límite mismo de la república, a las orillas del río Lanza-Tambopata donde están situadas las comunidades.

Ese 26 de agosto del año pasado, Evo se comprometió a construir dos escuelas en la frontera, una en cada población, y en menos de dos semanas –cuando los técnicos del Ministerio de Defensa ya habían elaborado los proyectos de dos escuelas bien hechas, con sus campos deportivos, sus viviendas para los maestros y sus baterías de baños–, cumplió con la entrega de los recursos financieros para la ejecución de las mismas. Por ello, ¿cómo puede olvidarse de lo que pasa allí? Lo lleva adentro.

Encuentro en Internet que también mencionó el tema a las prestigiosas periodistas chilenas Malú Sierra y Elizabeth Subercaseaux –que están preparando un libro biográfico sobre el primer mandatario indígena de Bolivia, y la crónica agrega hasta “del mundo”, luego de haber escrito la biografía de Michelle Bachelet&– . El entrevistador preguntó:-¿Qué las sorprendió de Evo?”La Sierra, conmovida por su encuentro con Morales, confiesa que,“Todo. Ya sabíamos que los indígenas tienen la cabeza al revés, piensan distinto que un occidental. La máxima de Evo es vivir bien, no vivir mejor, porque dice que si tú vives mejor, es porque estás viviendo en desmedro de alguien que vive peor. Es de un respeto tremendo por la naturaleza. Está renacionalizando los parques, poniendo guardias en las fronteras para que no se metan a sacar los árboles preciosos que tiene Bolivia.” (En http://www.ricardoroman.cl/?p=494, se puede leer la entrevista completa. Vale la pena.)“Renacionalizando los parques”: las emociones se me mezclan pero allí está. Evo no se olvida del Madidi, de las comunidades aisladas, de lo que allí sucede y se sufre.Acciones en marchaPero tampoco se olvidan los funcionarios del gobierno y los militares que se embarcaron en la patriada. Tampoco los amigos de Bolivia: los gobiernos de Cuba y de la República Bolivariana de Venezuela.

No se olvidaron los militares del ejército que están allá, reactivando la construcción del cuartel, con apoyo de las autoridades y personal del Servicio Nacional de Áreas Protegidas, en medio de la ferocidad con que el fenómeno de El Niño está atacando también a esas comunidades ribereñas.

Tampoco se olvidaron los militares que, durante la primera semana de febrero, ingresaron a las comunidades para llevar los paneles solares donados por el Embajador de Cuba, Rafael Dausá, conmovido por las urgencias de la gente que pudo ver y sentir cuando llegó acompañando al presidente de Bolivia. Esos paneles deberán servir para dotar de luz a muchos de los hogares fronterizos.

Tampoco se olvidó la Misión Médica de la República de Cuba en Bolivia: los facultativos de la isla cumplieron un papel histórico y, de seguro, se evaluará cómo prosigue la atención médica permanente a los habitantes de este confín de Bolivia. No se olvidó el ministro Quintana, ni el Jefe de la Casa Militar de Su Excelencia, ni la gente de la Cancillería que coordinaron acciones de apoyo a los abnegados médicos.

No se olvidaron los funcionarios del Ministerio de Defensa que en pocos días ya están saliendo –con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Comando del Ejército de Bolivia– rumbo a la frontera con el primer convoy de materiales de construcción para levantar las escuelas. La mayor parte del financiamiento para la compra de los mismos provino de una donación solidaria de los venezolanos. No se olvidaron tampoco de guardar los recursos para que, una vez finalizada la angustiante temporada de lluvias, pueda iniciarse la construcción de la senda que unirá a las comunidades con Asariamas, integrándolas al resto del territorio nacional boliviano. No se olvidaron las autoridades y personal del ex Servicio Nacional de Caminos que siempre contribuyeron a una logística exitosa de las acciones emprendidas.

No se olvidaron los técnicos del Programa de Apoyo para la Seguridad Alimentaria del Ministerio de Desarrollo Rural –y que canaliza fondos de la Unión Europea–, que también ingresarán a la zona para evaluar la implementación de pequeños proyectos de desarrollo productivo en armonía con el entorno natural y la construcción de dos puentes peatonales neurálgicos: uno sobre el río Tuichi y otro sobre el propio río Lanza.No se olvidaron las autoridades municipales de Apolo que –me informaron– han destinado 60.000 bolivianos de su POA 2007 para apoyar las tareas que el gobierno nacional está encarando en las comunidades de Puerto San Fermín y de Cocos- Lanza.Nadie se olvidó de ellas.Bolivia empieza en la fronteraOjalá el 2007 sea un año de las cristalizaciones definitivas.Hay mucho por hacer: incorporar de manera efectiva al resto de la sociedad boliviana y proveer a los pobladores del Alto Tambopata para un mejoramiento de las condiciones de vida; asegurar la viabilidad de la recientemente creada Zona de Reserva Absoluta Toromona en el sector del Río Colorado y adyacencias para proteger la vida y los derechos humanos del grupo indígena aislado que habita en su interior; garantizar el respeto y la conservación del Parque Nacional Madidi, uno de los reservorios de biodiversidad más importantes del mundo; asegurar la soberanía boliviana en la frontera y así cimentar las bases para una integración y una mancomunidad productiva, ecológica y cultural con las comunidades peruanas de la frontera, todas pertenecientes a la provincia Sandia, del departamento de Puno; todo esto sólo será posible si este impulso generado por Evo y su gobierno, no se detiene. Confiamos que sea así.