(Agencia Planalto).- Las empresas de celulosa Aracruz y Votorantim recibirán del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) un financiamiento de más de 273 millones de dólares. El crédito fue aprobado a comienzos de este mes. Aracruz, que recibió la mayor parte del dinero, va a invertirlo en Espírito Santo – estado del sudeste brasileño donde la empresa es acusada de promover la deforestación de áreas de preservación de vegetación Atlántica. El nuevo financiamiento va a permitir un aumento de casi 10% del plantío de la monocultura del eucalipto. Solamente en 2005 el BNDES destinó 135 millones de dólares para Aracruz.

Para el diputado estadual Frei Sérgio (del Partido de los Trabajadores), con ese dinero el gobierno está financiando la concentración de tierras y la destrucción del medio ambiente.

“El gobierno está financiando una de las más grandes y más perversas antireformas agrarias de las que hay noticia en el país. Creando una brutal concentración de la tierra, porque estas empresas toman el dinero no solamente para plantar eucalipto, sino para comprar tierras y esto es totalmente indefendible y perverso. Tenemos que hacer un tipo de acción para que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) deje de cometer esa barbarie en contra del medio ambiente y principalmente en contra de aquellos que dependen de la tierra para vivir y trabajar.”

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) invirtió este año cerca de US$ 1 mil millones en el sector de papel celulosa, 43% más que el año pasado. El financiamiento es justificado alegando generación de empleos, pero Aracruz, por ejemplo, genera un puesto de trabajo cada 185 hectáreas, mientras en las pequeñas propiedades son generados tres empleos por cada hectárea.