El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Bolivia Salvador Ric descartó la nacionalización de los ferrocarriles en el corto plazo y aseguró en ningún momento el gobierno de Evo Morales consideró la reversión del sector ferroviario al Estado.

Según un cable de la agencia UPI, citado por el diario chileno La Nación, Ric informó que ex trabajadores del sector presionaron al gobierno con un bloqueo de vías que se prolongó por cuatro días la semana pasada con el fin de que se atienda su demanda de nacionalización. Podría estudiarse una reversión a largo plazo, pero actualmente no es económicamente viable, precisó la autoridad.

El gobierno y los ex empleados de la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE) firmaron un acta de entendimiento a través de la cual acuerdan instalar una comisión que analiza los aspectos técnicos, financieros y jurídicos de la futura estatización propuesta por los ex trabajadores y pobladores de Machacamarca.

Además de la reversión de los capitales chilenos al Estado boliviano, los manifestantes piden el traslado de la estación central de la región de Oruro a Machacamarca, implementar un museo ferroviario e instalar energía eléctrica en dicha población.

El grupo Luksic maneja la Empresa de Ferrocarriles Andina, que opera en las rutas del occidente hacia Chile y Argentina, llevando carga y pasajeros. También controla la Empresa Oriental de Ferrocarriles, que une la región de Santa Cruz y la frontera con Brasil. El grupo cuenta con el 50% del sector ferroviario. El gobierno de Morales estaría interesado en controlar el 51 por ciento de los ferrocarriles bolivianos.

El superintendente de Transportes de Bolivia Wilson Villaroel afirmó que “por estos días” se conformará definitivamente esta comisión, donde participarán tanto miembros del ministerio de Transportes local como representantes de ENFE.