El Presidente Evo Morales anunció la refundación de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), de la Empresa Nacional de Fundición (ENAF) y la estatización de las minas no explotadas.

“No sólo vamos a refundar Comibol sino tenemos la obligación de recuperar las minas para el pueblo y el Estado boliviano donde todavía no se ha invertido ni un peso; no tengo ningún miedo y vamos a realizar esto de manera conjunta con ustedes (…)”, prometió el Mandatario a los mineros asalariados durante el acto de celebración de los 66 años de fundación de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), uno de los pilares fundamentales del movimiento obrero boliviano.

El Presidente anunció el fin de semana en la población orureña de Caracollo que la Empresa Nacional de Fundición (ENAF), una institución emblemática inaugurada en 1970 durante el gobierno nacionalista de Juan José Torres. La fundición que procesa concentrados de estaño y zinc fue privatizada en 1999.

“El 21060 evidentemente ha debilitado al sector minero, pero no nos ha acabado y estamos presentes acá para cambiar a Bolivia; ese es el objetivo desde la fundación del sector minero. Debemos fortalecernos sindicalmente para identificar a los enemigos externos e internos”, dijo el Presidente en el cumpleaños de la FSTMB.

Morales comentó que el movimiento cocalero es en gran parte producto de la mal llamada “relocalización” de trabajadores mineros a mediados de la década de los 80 del siglo pasado. Consideró que los mineros son “aliados” que complementaron la lucha por la tierra, territorio y coca que se emprendió desde Chapare.

“Yo salgo de ustedes y estoy aquí para avanzar con el control de ustedes. Tenemos que unirnos para cumplir con esa tarea mejor todavía, tenemos la obligación de resolver los problemas y la Fstmb debe ser la vanguardia”. Morales saludó a los mineros no sólo como Presidente sino también como representante de las seis Federaciones Productoras de Coca del Chapare.

El Presidente Morales se propone revertir al Estado las empresas estratégicas privatizadas por los gobiernos neoliberales en la década de los 90. El gobierno asegura que la nacionalización de los hidrocarburos ha permitido aumentar los ingresos estatales en 300 millones de dólares, aunque no explica en detalle de dónde sale ese dinero.