El jefe de la misión del organismo financiero que se encuentra en el país, Antonio Furtado, destacó indicadores como la inflación, las Reservas Internacionales Netas del BCB, el déficit fiscal y el comportamiento del sistema financiero, entre otros. La estabilidad, dijo, es la base para emprender los programas sociales del gobierno.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), los indicadores de la economía nacional reflejan estabilidad y un desempeño notable. Hoy, el jefe de la misión del FMI que se encuentra en Bolivia, Antonio Furtado, aseguró que la última revisión de las cifras muestra que el país va por buen camino. La primera afirmación de Furtado fue contundente: “La situación de Bolivia, en términos macroeconómicos, es bastante favorable”, dijo en una conferencia de prensa realizada en Palacio de Gobierno y en la que participaron el Vicepresidente de la República, Alvaro García Linera, y el Ministro de Hacienda, Luis Arce Catacora.

“En este momento -prosiguió- Bolivia tiene la inflación bajo control, tiene Reservas Internacionales altas en el Banco Central y el crecimiento económico está alrededor del cuatro por ciento, que es más alto que la media de los últimos años; entonces, la situación macroeconómica la vemos buena”, dijo Furtado quien, junto a un equipo técnico de funcionarios del FMI, se encuentran en el país desde la anterior semana sosteniendo reuniones con el gobierno y representantes de organizaciones públicas y privadas.

En base a la reducción del déficit del sector público alcanzada el año pasado, el jefe de la misión del FMI destacó la decisión de la administración del Presidente Evo Morales, de mantener la estabilidad fiscal como un pilar de su gestión.

“El nuevo gobierno tiene un gran número de iniciativas y programas de cambio, pero uno de los pilares de la política económica es mantener la disciplina fiscal, la austeridad y la estabilidad macroeconómica”, aseguró.

“El gobierno comprende que esos objetivos se cumplirán más fácilmente si se lo hace en un marco de estabilidad macroeconómica. Por eso, creemos que la tendencia -en términos de macroeconomía- va a seguir este año; todas las referencias que tenemos indican que el déficit fiscal seguirá bajo control y no vemos ninguna presión inflacionaria”, dijo a tiempo de destacar el “nivel histórico” en el que se encuentran las RIN del Banco Central.

Sobre el tema, es importante recordar que entre las últimas cifras e indicadores que presentó el Ministro de Hacienda, destacan las Reservas Internacionales Netas que, a la fecha, se encuentran en USD2.386 millones; una cifra importante ya que garantiza la estabilidad de precios y el tipo de cambio en el Bolsín del Banco Central de Bolivia.

Otro elemento destacado por el representante del FMI es el comportamiento del sistema financiero. “El sistema es estable”, dijo refiriéndose a las cifras que evaluó con el gobierno.

La información oficial refleja que la confianza de los ahorristas y depositantes continúa fortaleciéndose; los depósitos del sistema financiero se mantienen estables en alrededor USD2.757 millones cifra que, a la fecha, es mayor en USD40 millones respecto a los primeros días de enero, cuando el Gobierno se hizo cargo del proceso de cambio en el país.

La evaluación del Ministro Arce destaca el manejo prudente y transparente de las finanzas públicas en los primeros meses de la gestión de gobierno. Este tipo de gestión, dijo, permitió generar ingresos mayores a los programados por la recaudación de impuestos y aranceles, una inversión pública mayor a la programada y superior en Bs226 millones respecto al mismo periodo del 2005 y los desembolsos de financiamiento externo, alrededor de Bs340 millones, se mantuvieron de acuerdo a la programación.

Asimismo, en lo que va del año el Sector Público No Financiero registró un superávit de Bs1.781 millones que equivalen a 2,19% del PIB.

La visita del FMI se enmarca en el artículo IV del convenio constitutivo del organismo que le confiere la facultad de supervisar la política cambiaria de los países miembros para velar por el eficaz funcionamiento del sistema monetario internacional. En 1977, en virtud de una decisión del Directorio Ejecutivo, se reconoció que la evaluación de la política cambiaria por parte del FMI requiere un análisis integral de la situación económica general y de la estrategia de política económica de cada país miembro.