La falta de visa para el ingreso a Estados Unidos de René Orellana, viceministro de Aguas, generó nuevas fricciones entre el gobierno de Evo Morales con el de Estados Unidos. El presidente boliviano, que calificó la decisión estadounidense como una provocación, pidió al embajador estadounidense entregar una lista de los funcionarios bolivianos sin visa, y amanazó con publicar una lista de funcionarios de Estados Unidos que no podrán ingresar a Bolivia.

"Señor embajador (David Greenle), mándeme la lista de personalidades del Parlamento, del Gobierno, que no tienen visas, y así no le vamos a molestar. Pero en el momento en que me den la lista de quienes no tiene visa, yo también pasaré la lista de qué norteamericanos no tienen visa para Bolivia", dijo el Presidente.

Morales hizo esa declaración un día después que se conoció el segundo caso de una autoridad boliviana que no tiene permiso para ingresar a Estados Unidos. El primer caso fue el de la senadora por el MAS Leonilda Zurita.

Orellana es conocido por su defensa de los recursos naturales, en tanto de Zurita, dirigente de organizaciones campesinas, fue acusada –sin pruebas– de apoyar al colombiano Francisco Cortéz, quien fue acusado de pertener a las FARC de Colombia, pero luego liberado por la inexistencia de pruebas.

"Ser sano, honesto, estar con el pueblo, es perder visa con EEUU; a Estados entran los que roban a Bolivia, los que masacran al pueblo boliviano", dijo Morales en alusión directa al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003), que vive en Estados Unidos, país al que huyó en un avión estadounidense después de ordenar dos sangrientas represiónes que dejaron al menos 90 muertos en febrero y octubre de 2003. Sánchez de Lozada es reclamado por la justicia boliviana para responder en un juicio de responsabilidades en el que la principal acusación es genocidio, pero el proceso es demorado por las trabas burocráticas impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

Hoy mismo se anunció el retiro de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), dependiente de Estados Unidos, de proyectos de desarrollo de la localidad de Caranavi, supuestamente por falta de seguridad para los funcionarios de esa entidad.

El vocero gubernamental, Alex Contreras, dijo que se deben averiguar las causas para el alejamiento de esta entidad, aunque dijo que las relaciones que se tiene con los organismos que dependen de Estados Unidos y otros países se deben mantener en el país.