En ediciones anteriores, se hizo una grave denuncia sobre explotación de madera en el parque Madidi. Por ello, nos insultaron y nos amenazaron. Sin embargo, sus derivaciones fueron ocultadas, incluso la remoción del director del Servicio Nacional de Áreas Protegidas.

La última semana de diciembre del año pasado recibí una llamada telefónica (cuya identidad me reservo) de un funcionario de la entonces Comisión de Desarrollo Sostenible de la Cámara de Diputados. El triunfo del MAS el 18D estaba tan fresco que cualquier cosa se opacaba frente a él. Sin embargo, la voz en el teléfono me sorprendió:

―Señor Cingolani―me dijo― aquí tengo el informe presentado por la Ministra Bozo sobre su denuncia en el Madidi. Venga a verlo, por favor…

Se refería a la noticia sobre explotación ilegal de madera preciosa que hice en estas mismas páginas en la edición del 30 de octubre de 2005 (Ver: Con la pasividad de la ministra Bozo, saqueo y corrupción en el Parque Madidi, El juguete rabioso, N°141) y que prosiguió en ediciones sucesivas.

Antes de hacerla pública, efectué la misma denuncia en las oficinas de la comisión camaral que presidía el entonces diputado paceño Hans Scholz (NFR) y donde se acordó que, dada la gravedad del asunto, se realizaría una investigación, incluyendo una petición de informes a la entonces autoridad a cargo del Ministerio de Desarrollo Sostenible.

Echar a rodar el tema en el ámbito congresal –el primer poder del estado, encargado de la fiscalización de los otros poderes- fue tarea ardua, a pesar de contar con el apoyo del entonces parlamentario José Luis Ríos. Nos topamos con la falta de voluntad política. Llegamos a recibir un mensaje filtrado -por una alta autoridad del propio Parlamento- donde se nos indicó que no era pertinente profundizar el tema ya que “el gobierno de Rodríguez Veltzé se podía caer” (sic). Por eso, me sorprendió la llamada de finales de diciembre y acudí de inmediato al edificio donde funcionan las comisiones.

Cuando tuve acceso al Informe presentado por Bozo en respuesta a la petición de informe oral, lo primero que me indignó fue que él mismo estaba fechado el 14 de noviembre de 2005 y recibido el 17 del mismo mes, es decir que estaba allí, oculto y olvidado, casi un mes y medio, sin que la información contenida en el mismo fuera comunicada a la opinión pública, por ningún medio.

Lo segundo, fue que el citado informe no había generado ninguna respuesta, ni a favor ni en contra, por parte de la comisión.

Lo tercero, ya parecía inverosímil –y se lo certificó desde allí mismo-, era que el entonces Director del Servicio Nacional de Áreas Protegidas, Johnn Gómez, había sido removido de su cargo por Bozo, lo cual resultó ser cierto pero tampoco fue difundido o dado a conocer por ningún medio.

Del informe de la ex ministra (del cual tengo copia, ex funcionario mediante), hay muy poco que decir. O mucho, depende el punto de vista. Es lamentable o antológico, insisto. Tiene errores básicos (que demuestran su desconocimiento del territorio), imprecisiones, lamentos y datos falsos, como ya se aclaró en su momento.

Lo increíble es su documentación de descargo. Allí se prueba todo lo afirmado por nosotros y que la ex ministra descalificó como mentiras infundadas. Sólo un ejemplo: se incluye un Informe Especial firmado por el Gp. Rolando Alá Cárdenas, fechado en San Fermín el 21 de agosto de 2005, aludiendo a los “acuerdos efectuados en reunión comunal” y donde se informa al Jefe de Protección del PN Madidi, Ebelio Romay que, con relación al “corte de madera”, “no se puede exceder mucho ya [que] este es un Área Protegida. Pero a mucha insistencia de algunos comunitarios, no de todos, hasta que al final ratificaron por dos meses la extracción de madera, en el sector San Fermín (Aguas abajo del río Tambopata)” (negritas en el original). A lo denunciado, me remito: sólo por decir la verdad, las anteriores autoridades nos injuriaron y nos amenazaron; gente que no tiene nada que hacer nos envió insultos y cosas peores por e-mail; montaron un circo contra nosotros.

Conclusión: todas las implicancias derivadas de la denuncia efectuada por mi persona en este medio de comunicación fueron ocultadas a la ciudadanía. Nos enteramos por una infidencia de un ex funcionario que no pudo evitar hacerlo luego del 18D cuando el pueblo boliviano, con su voto, envió una señal contundente: ese manejo inescrupuloso del estado, ese manoseo permanente de la cosa pública, debe cesar. En eso, debe empeñarse Evo Morales pero esta no es otra historia, como verán a continuación.

¿Volverán las oscuras golondrinas?

Un hermano paraguayo, guardaparque de profesión, tuvo a bien enviarme un correo electrónico donde adjuntaba el BOLETIN PARA EL PERSONAL DE AREAS NATURALES PROTEGIDAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE N° 49 de Febrero 2006 donde se transcriben párrafos de una carta que una Asociación Boliviana de Agentes de Conservación dirigió al Presidente Evo Morales. La carta está firmada por Carola Vaca Salazar.

El contenido de la misiva es tan sorprendente como lo antes narrado. La transcribo in extenso por que no tiene desperdicio: "Sectores conservacionistas a ultranza quisieron deteriorar la imagen institucional que tanto sacrificio ha costado a quienes trabajamos por años en el SERNAP. Se trató de empañar un manejo totalmente participativo y digno de una gestión que al fin había hecho conciencia que el uso y las costumbres tradicionales eran una de las mejores formas de hacer Desarrollo Sostenible y que solo nos queda darle a la gente herramientas de planificación para que ellos mismos, los que vive en las Áreas Protegidas decidan los destinos de sus recursos.

Se hicieron falsas denuncias contra el Director Ejecutivo, funcionarios y Guardaparques, ha sido de lo más doloroso para quienes creemos que el Sistema a pesar de sus debilidades tiene un modelo de gestión capaz de mejorar cada día.

Los mas de 400 Guardaparques (Servidores Públicos) del Sistema Nacional de Áreas Protegidas albergados en la Asociación Boliviana de Guardaparques, que representan a mas de 400 familias bolivianas y como Cuerpo Nacional de Protección solicitamos a su autoridad considere restituir en el cargo al Ing. Jhonn Gómez Méndez lo antes posible para asegurar la continuidad del trabajo emprendido en su gestión."

Esta carta (inclasificable) no hizo más que confirmar algo que personas vinculadas a instituciones nacionales de defensa del ambiente me habían informado: que el despedido funcionario a cargo del SERNAP quería volver a su puesto, esta vez de la mano de Evo. Desde ya, nosotros, la Expedición Madidi, que fuimos acusados de todo públicamente, por Bozo y por el propio Gómez, ahora somos los “conservacionistas a ultranza” que nosotros mismos tanto criticamos. Es el mundo al revés: se ocultó la información en torno al Informe y su contenido y en torno a la destitución de Gómez que, sin empacho, quiere volver y hacerlo de la manera más alegre: victimizándose y echándonos la culpa a nosotros una vez más.

Mantuve la información en reserva hasta ahora porque creo que el gobierno de Evo Morales no incurrirá en el error de volver a convocar a este funcionario defenestrado (Esto incluye, desde ya, al resto de los denunciados por su negligencia en el manejo del parque, es decir, a su Director Arnold, y a su Jefe de Protección Romay, si es que siguen aferrados a sus cargos. Bozo y toda su corte de “tecnoburócratas agrarios” ―que también ya fueron denunciados en este medio, ver El juguete rabioso del 4 de septiembre de 2005: Tecnoburócratas agrarios perforan la Ley INRA por Miguel Lora―, votos del pueblo mediante, esperamos que no vuelvan nunca más).

Hoy la doy a conocer por la insistencia de mis compañeros colegas, Walter Chávez y Miguel Lora, que atentos al principio y el compromiso periodístico de decir siempre la verdad, me “obligaron” fraternalmente a hacerlo porque creen que la denuncia sobre el saqueo de los recursos naturales del parque nacional Madidi y sus consecuencias demuestra que la prensa independiente tiene un lugar bien ganado en la defensa de los intereses nacionales bolivianos.

Desde ya, no fue la primera, ni será la última.