Los efectos especiales de Bin Laden

Rodolfo Faggioni

enero 26, 2006Publicado el: 4 min. + -
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El príncipe del terror continúa jugando todavía como el gato con el ratón. Por catorce meses Osama Bin Laden no ha hablado ni susurrado nada y ahora, con una declaración que parece la hizo en diciembre del pasado año, ofrece a los EE.UU. de escoger entre más ataques terrorísticos o una larga tregua. ¿Qué se esconde detrás de este mensaje? ¿Es una prueba de la debilidad de Al Qaeda o es todo lo contrario? ¿Que ha cambiado en relación a dos semanas atrás cuando el vice de Bin Laden, el médico egipcio Ayman al-Zawahiri se hizo ver en televisión para confirmar una vez más que todo el Occidente tenía que pagar muy cara la ?agresión a Iraq??

Los analistas occidentales se han puesto al trabajo frenéticamente para poder comprender algo y poder decifrar las palabras del mensaje del jefe de Al Qaeda. Según lo que se ha podido entender, los Estados Unidos están negociando con los jefes de la guerrilla sunnita en Iraq y parecen que las negociaciones estén prosperando.

Esto sería el aislamiento total de Al Zarkawi, el jefe indiscutible de la guerrilla terrorística y cónsul de las organizaziones de “patriotas suicidas Rafidain”, que en el lenguaje inspirado al príncipe saudita significa Mesopotamia.

Si verdaderamente los estadounidenses pudiesen encontrar un acuerdo con los ex-baathisti y con los jefes del triángulo sunnita, Al Zaekawi se encontraría completamente solo y aislado, pero con una abundante mano de obra terrorística reclutada en estos últimos años y con una población que le había ofrecido hasta el día de hoy, un apoyo indiscutible, no obstante que sobre su cabeza, los americanos hayan ofrecido una talla de 25 millones de dólares, igual a la ofrecida por por Sadam Hussein y Osana Bin Laden.

Todo esto sería pausible si George W. Bush aceptase la primera condición puesta por el jefe de Al Qaeda, es decir, el retiro incondicionado de las tropas americanas de Iraq. En este caso, dice el mensaje de Bin Laden, no tenemos nada en contrario a ofrecerles una tregua indeterminada, sobre las bases de condiciones ecuánimes. Hay un ulterior pasaje en el mensaje donde afirma que los terroristas están listos a responder positivamente a esa parte de la opinión pública de los Estados Unidos, contraria a la guerra, que piden el retiro inmediato de las tropas de “ocupación americanas” de Iraq.

Una pregunta es indispensable hacerla ¿Es al mundo Occidental que Osama Bin Laden se refiere cuando envía mensajes de este tipo? Puede ser, solamente que nadie puede creer que el jefe más feroz de la organización islámica fundamentalista, encuentre sostenidores en los EE.UU. o en Europa, continente que ha rechazado el ofrecimiento de una tregua propuesta por él en un mensaje enviado en el abril del 2004.

Podemos pensar que Osama Bin Laden, talvez equivocándonos, ofreciendo una tregua a los EE.UU., abra los juegos entre los países occidentales y dentro los países occidentales cansados del temor terrorístico. Nadie puede olvidar que después del ataque a las torres gemelas de New York, él ha declarado que el ataque no servía sólamente para destruír dos rascacielos, servía para destruír la moral del pueblo americano.

Cinco años después, es posible que Bin Laden tome esta iniciativa porque en su nombre se ha verificado una contienda de civilizaciones que él siempre ha invocado y deseado, pero ahora, ¿qué sentido tiene implicar a la República Islámica Iraniana en consecuencias impreveíbles? . El juego ha tenido un impulso demasiado violento y veloz, y ahora, ni siquiera quién lo ha comenzado puede ahora detener el resentimiento islámico en el mundo occidental.

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