En el mundo anualmente mueren seis millones de niños como consecuencia del hambre y la desnutrición, tales cifras rompen con la intención de alcanzar la meta fijada por los líderes mundiales para 2015.

De acuerdo a los datos presentados, alrededor de 852 millones de personas en todo el mundo estaban subalimentadas entre 2000 y 2002, la mayor parte de ellas (814,6 millones) en los países en vías de desarrollo.

“A 60 años del nacimiento de la FAO hay aún demasiados niños, demasiadas mujeres y demasiados hombres que tienen hambre y el mundo no respeta los compromisos asumidos”, denunció el director general de la organización, Jacques Diouf, quien presentó en la sede central, en Roma, el trabajo sobre “El estado de la inseguridad alimentaría en el mundo”.

Para la FAO es importante que los Estados comiencen a trabajar en las zonas rurales ya que la mayor cantidad de niños y hombres que mueren por falta de alimento es en los países con ingresos bajos.