La rebelión francesa

Rodolfo Faggioni

noviembre 16, 2005Publicado el: 3 min. + -

Ahora Francia está obligada a preguntarse sobre su actual situación social, sobre sus ciudades, sobre sus periferias y sobretodo sobre esa sociedad construída en decenas de años de inmigración de masa. Pero antes tiene que apagar ese incendio clamoroso de estas últimas semanas, Y no podrá hacerlo sólo con el toque de queda o blindando el centro de Paris o de otras ciudades importantes.

Es cierto que definendo "racaille" (populacho, ínfima plebe) a los rebeldes de Clichy después de la muerte violenta de dos jóvenes emigrantes que eran perseguidos por la policia, el Ministro del Interior francés Sarkozy, ha lanzado una botella molotov en un turril lleno de gasolina. Hubiese sido mejor pedir disculpas y tratar de restablecer un diálogo, o buscar mediadores acreditados. El gobierno francès no ha hecho nada de esto. Evidentemente no sabe absolutamente nada de ese mundo "banlieue". La misma policia, no existiendo en París los agentes de barrio, no conoce la realidad de las zonas marginales. Entre otras cosas, los gobiernos conservadores franceses han cortado los fondos a las asociaciones de voluntarios que se ocupaban y trabajaban en esas complejas y segregadas realidades. Mostrar los músculos ha empeorado la situación, desencadenando una rebelión difundida, incluso en ciudades generalmente tranquilas.

Ahora el gobierno se encuentra con dos exigencias: restaurar la legalidad en el país lo más antes posible y poner las bases para un diálogo social. La primera opción es la más importante y dramáticamente urgente, mientras que la segunda necesita tiempo necesario para poder entender el fenómeno. Para esto es impresindible la sensibilidad y la credibilidad. La única cosa cierta es que reprimiendo han cometido un error madornal e ineficaz, sobretodo en una sociedad extremamente móvil que comunica con el tam- tam informático, que aparece y desaparece para aparecer en otro lugar. Un semanario importante como "Le Novel Observauter" se pregunta si la rebelión francesa es una "intifaida" de nueva generación o es el desempleo y la falta de autoridad a generarla.

En realidad, los enormes "ghettos" creados en París, sobretodo cuando Chirac era alcalde de la ciudad, han excluido una buena parte de la sociedad, de la vida en común. El 80% de los jóvenes de la "banlieue" han nacido en Francia en familias donde no se habla el francés y la mayoría no encuentran trabajo. Muchos son árabes pero no existe una guerra de religión. Saben que cosa es la injusticia y la exclusión. Saben que para ellos no existe la solidariedad del Estado por lo tanto es difícil que vean las ventajas de la legalidad. Es la política que tiene que hacer ver que en Francia no existe desigualdad entre sus habitantes que han nacido en territorio francés.

Atrás