Chaqueo en tiempo real
En los escasos tres días que estuvimos en la zona, pudimos observar este desmonte o chaqueo, en las inmediaciones de Puerto San Fermín. Por su virulencia, fue encendido utilizando gasolina. La destrucción del Parque Nacional Madidi no se detiene.

Considerada como uno de las regiones con mayor biodiversidad del mundo
entero, la riqueza atesorada al interior del Parque Nacional Madidi es, hasta
hoy, incalculable ya que ?otra omisión que es preciso subsanar ya- no existen
estudios sobre el valor económico de la biodiversidad, como sí se han hecho en
otros países como Costa Rica, por ejemplo.
Ese valor económico de los ecosistemas y de las especies de flora y fauna
que albergan es el que debería conducir tanto las acciones de preservación como
de explotación racional y sostenible de recursos naturales tan cuantiosos y que
determinan, como decíamos, que Madidi sea considerado como una de las reservas
ecológicas de mayor relevancia mundial.
Si hablamos de la flora del parque, se estiman la existencia de 5,000 a
6,000 especies de plantas superiores. Con relación a especies forestales
maderables, son importantes la presencia en el área no sólo de la mara o caoba
(Swietenia macrophylla) que ha sufrido una inclemente depredación incontrolada
por el valor de su madera, sino también el cedro (Cedrela odorata), el palo
maría (Calophyllum brasiliense) y el ochoó (Hura crepitans), entre otras
especies. Un árbol de mara está valuado en por lo menos $US 1.000 dependiendo
del porte, según informa una organización dedicada al monitoreo de parques
nacionales.
Frente a nuestra imposibilidad actual de aprovechar de manera sostenible
estos recursos que son patrimonio nacional, es preciso destacar los efectos
negativos de una falta de política de desarrollo sostenible y de un manejo
adecuado de las áreas protegidas.
La tala indiscriminada de especies maderables produce un gran impacto y
deterioro sobre las poblaciones vegetales extraídas y lo que es peor: un cambio
irreversible de la estructura del bosque.

Detalle madera

Detalle de la madera aserrada en la playa de Pampa Grande.
En frente, el Parque Nacional Madidi donde la madera es
cortada de manera indiscriminada. (Foto: Pere Comas)

Esto incluye la pérdida de la cobertura natural de bosque primario con la
consecuente destrucción de zonas de vida donde pueden convivir miles de otras
especies vegetales y animales y un invalorable material genético y la aparición
de procesos de erosión que impactan sobre las cuencas medias y altas de los ríos
y sobre las pendientes de las montañas.
En pocos años, se produce un fenómeno que ya ha sido estudiado y que la
humanidad responsable busca detener a cualquier precio: la desaparición del
bosque mismo y una degradación ambiental que puede llegar incluso a la
desertificación del territorio donde se llevaba a cabo la explotación irracional
de la madera.
Esto ha sucedido en numerosos lugares del mundo y es, en la actualidad, el
dilema de hierro que sacude a la región que posee los mayores recursos
forestales del planeta: la Amazonía. Esto está sucediendo hoy en el Parque
Nacional Madidi, en la región amazónica de la República de Bolivia.
Desde ya, esto es un contrasentido ya que ?se supone- las áreas protegidas,
los parques nacionales o cualquier categoría de manejo del patrimonio natural de
las naciones, se establecen para preservar el medio ambiente, para proteger a
las especies de flora y fauna que viven en su interior, y evitar que suceda lo
que describimos en este informe especial.
Urge tomar acciones porque, de lo contrario, el paraíso de la biodiversidad
va camino a convertirse en un infierno de deforestación y degradación ambiental,
lo que conllevará a situaciones de más pobreza y de más violencia para sus
moradores.