Cada semana llegan al menos 50

Dramática la situación de los bolivianos en Bérgamo

Rodolfo Faggioni

octubre 28, 2005Publicado el: 5 min. + -
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Bérgamo, Italia ? En la ciudad de Bérgamo (115.000 habitantes), situada en el noreste de Italia, los bolivianos con residencia y regular permiso de trabajo son 1.365, mientras que los «indocumentados» superan los 15.000, casi todos de Cochabamba. Ultimamente están llegando también de La Paz, Sucre y Oruro. Es un fenómeno único en Italia, tanto es cierto que ha sido definido un ?caso nacional?.

El matutino de la ciudad: "L'ECO DI BERGAMO" ha podido constatar en una encuesta, la triste realidad de los "emigrantes clandestinos bolivianos". Un crecimiento silencioso que en cinco años se ha multiplicado por 10, cada semana llegan almenos 50. Es un fenómeno que se nota caminando por el centro de la ciudad, donde se encuentran solamente bolivianos, mejor dicho cochabambinos, porque una buena parte de Cochabamba se ha transferido a Bérgamo.

El motivo que hayan escogido Italia para emigrar es muy simple. No es necesario tener un visado consular, como para los otros sudamericanos, es suficiente un pasaporte válido para obtener automáticamente el ingreso como turista por tres meses, demostrando la disponibilidad de dinero (100 ? al día), y la reserva de hoteles, gracias a un convenio bilateral de desvisado suscrito hace diez años atrás. Una vez que el "turista" boliviano llega a Italia, no regresa a su país y entra en la clandestinidad, alimentando situaciones de "border line" desde el punto de vista del orden público, de salud, de ocupación, de la tutela de los menores y de la familia. Pero la tragedia empieza en Bolivia. Funcionarios corrompidos expiden pasaportes al precio de 200 ? si uno lo necesita con urgencia.

Ultimamente se han expedido en Cochabamba 300 pasaportes en un mes. Luego algunas Agencias de Viaje, en particular de Cochabamba, ofrecen la "bolsa del viajero" o el «viaje del peregrino» que comprende el pasaje en avión, (ida y vuelta), el alojamiento en hoteles con «voucher» y la garantia de un trabajo. Todo esto puede costar entre los 3.000 y los 4.000 ?. Un boliviano para poder reunir esa suma se endeuda al punto de hipotecar todo lo que posee.

Apenas llegado en Bérgamo, no encuentra los hoteles porque los "voucher" tienen la fecha antecedente al viaje y no encuentra tampoco el trabajo prometido. La agencia sabe que el boliviano no utilizará el pasaje de regreso, y lo anula recibiendo el correspectivo del vuelo. A este punto se dirigen a algunos "compatriotas" residentes desde mucho tiempo en la ciudad italiana. Empieza la "solidaridad pagada". Comienzan alquilándoles un colchón a 150 ? 300 ? al mes, más luz y gas y "ofreciéndoles" trabajo. Naturalmente un trabajo sin ningún contrato ni asistencia social porque es un trabajo "clandestino" y el "amigo boliviano" que le ha conseguido "el trabajo" pretende un porcentaje sobre lo que gana el "clandestino".

Existen también las "horas prestadas", sobretodo mujeres que trabajan como domésticas o asistiéndo a enfermos o ancianos, que prestan horas de trabajo haciéndose pagar por el préstamo.

En la iglesia de Santa Rosa de Lima la "parroquia de los bolivianos", Padre Mario Marossi que conoce muy bien la situación boliviana por haber trabajado durante siete años como misionero en La Paz, dice que la situación en Bérgamo se está poniendo ingobernable. Ahora no llegan sólo personas de las clases medias y altas con cierta cultura. Están llegando campesinos y analfabetos. Desde el punto de vista social la situación se está poniendo muy delicada. Muchos bolivianos forman nuevas familias olvidándose de esposas e hijos que han dejado en Bolivia. Muchas bolivianas tienen hijos de hombres distintos. Los menores se encuentran completamende abandonados e incluso siendo «clandestinos» no pueden frecuentar los institutos de enseñanza; el riesgo es que puedan caer en la red de traficantes de drogas y las menores comiencen a prostituirse. Se han dado ya varios casos. También el abuso de alcohol con las consecuentes peleas que suceden a diario en Bérgamo hace que la población empiece a tener cierto fastidio por la presencia masiva de ciudadanos bolivianos a daño de los casi dos mil bolivianos regulares que trabajan y viven en total armonía con la población local.

Para poder frenar este flujo migratorio, se está creando un «puente» entre Bérgamo y Cochabamba en colaboración con la Caritas local. Se está tratando de explicar la difícil situación del «emigrante indocumentado», se está recurriendo a todos los medios posibles para poder contrarestar esta migración clandestina.

En Bérgamo no hay un Consulado Boliviano no obstante varias organizaciones religiosas y laicas que están en directo contacto con nuestros compatriotas lo hayan solicitado al gobierno de La Paz. Se necesita un representante diplomático de carrera en esa región que les ayude a legalizar sus documentos de permanencia. Se han remitido cartas a la Cancilleria expresando la necesidad de un Cónsul General debido a que existe la mayor colonia boliviana, sin tener todavía una respuesta afirmativa. Miembros de la Embajada en Roma señalaron que la solicitud fue respondida favorablemente por el gobierno boliviano y se iniciaron ya las gestiones para contar con un Consulado General que no sea honorario y que tenga residencia fija que le permita trabajar a tiempo completo. "Tenemos que viajar a Turin o a Génova donde existen consulados honorarios, lo que para muchos es imposible por falta de dinero o de tiempo" señalaron los residente bolivianos que radican desde hace muchos años en Bergamo. Tener que viajar a Génova o Turin por motivos consulares significa perder un día de trabajo y para todos los emigrantes bolivianos es imprescindible poder contar con documentos al día para acceder a fuentes de trabajo.

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*Es periodista boliviano. Actualmente vive y trabaja en Italia
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