El riesgo de que la gripe Aviar mute y se prolifere ?con medicinas insuficientes para todos aquellos que la necesiten? es una muestra clara de cómo los derechos de propiedad intelectual pueden chocar con las necesidades de la salud pública. Sólo una empresa transnacional, Roche, tiene la licencia para producir Tamiflu, que podría ser la mejor medicina para el tratamiento de los síntomas de la gripe.

Millones de personas en los países pobres serán más vulnerables a una gripe altamente infecciosa, que aquellos que viven en países ricos. Los pobres no podrán pagar los dos dólares o más por sólo una tableta de Tamiflu, menos aún por el tratamiento completo de 10 pastillas. Necesitamos más medicinas ? y necesitamos que sean asequibles para todos.

Roche puede permitir a otras empresas que hagan versiones idénticas del Tamiflu. Para esto, debe otorgar licencias sin más retraso, con condiciones que permitan una cobertura a través del mundo, tan amplia como sea posible, a precios asequibles. Alternativamente, las reglas globales de comercio que protegen la tenencia de derechos sobre las medicinas por parte de las empresas farmacéuticas como Roche, pueden ser eliminadas por los gobiernos nacionales. Si Roche no otorga voluntariamente las licencias, los países deberán emitir licencias obligatorias.

La gran pregunta es: ¿Cómo llegamos a esta situación?

El problema con el Tamiflu es que sólo una empresa tiene la patente sobre la medicina, pero no puede producir una cantidad suficiente. El problema más amplio es que para muchas enfermedades que pueden causar la muerte existen medicinas suficientes para ayudar a millones de personas, pero las patentes otorgan monopolios temporales a los dueños que les permite fijar el precio que ellos quieran. El resultado es el mismo: se les niega a las personas el acceso a medicamentos para salvarles la vida. Los precios de las nuevas medicinas ? en cualquier condición ? están por encima de las posibilidades de pagar de los gobiernos de los países en desarrollo. En el peor escenario, la gripe aviar no será diferente del SIDA en este sentido ? los ricos estarán protegidos, y los pobres morirán.

Se ha inclinado mal la balanza entre los derechos de propiedad intelectual y la salud pública. Más de 30,000 personas mueren diariamente por enfermedades como el VIH/SIDA, hepatitis y cáncer para las cuales existen medicinas efectivas pero ? debido a las patentes ? pueden ser demasiado costosas o simplemente no estar disponibles.

Las grandes compañías farmacéuticas pueden llegar a un buen acuerdo para ayudar a mejorar el acceso a medicinas si ellos vieran más allá de sus intereses comerciales de corto plazo. En este sentido, las grandes compañías farmacéuticas deberían:

Ofrecer precios más bajos en los países en desarrollo de una manera transparente y sistemática.

Flexibilizar las reglas de patentes y la protección de los derechos de propiedad intelectual en los países pobres, y dejar de presionar por reglas y protecciones aún más estrictas en los tratados comerciales con los países en desarrollo, de modo tal, que los fabricantes de genéricos puedan producir y comercializar versiones asequibles de las nuevas medicinas. Invertir más en el desarrollo de medicinas que beneficien a las personas que viven en situación de pobreza.

La industria farmacéutica es consistentemente la más rentable. Las reglas de patentes son iguales para todos, si cambiaran para permitir precios más bajos, ninguna compañía vería afectada su ventaja competitiva. La industria puede permitirse hacer todas estas cosas.

Antecedentes: La Gripe Aviar y el Tamiflu

Actualmente la medicina más efectiva disponible para el tratamiento de la gripe aviar es el oseltamivir o Tamiflu. Esta es una medicina antiviral recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el caso de una epidemia de gripe. El Tamiflu no cura la gripe aviar pero alivia los síntomas. Funciona bloqueando la acción de una encima en la superficie del virus, previniendo que el virus se expanda e infecte otras células en el cuerpo

El Tamiflu fue descubierto y patentado por la firma norteamericana Gilead, pero en 1996 le otorgó la licencia a Roche para producirla y comercializarla. Como la patente del Tamiflu todavía no ha expirado, la versión genérica no puede ser producida y vendida.

La OMS ha exhortado a los países de tener un stock de Tamiflu suficiente para el 25% de su población en el caso de una epidemia. Roche no tiene la capacidad de producir esta cantidad. Esto es, a pesar de que ha incrementado masivamente su producción y esta buscando construir nuevas plantas de producción.

Los países en desarrollo están seriamente preocupados que como resultado de la incapacidad de Roche de satisfacer la demanda, sus ciudadanos no tendrán acceso al tratamiento. El director del departamento de control de enfermedades de Tailandia señaló que “todos los países están haciendo cola para comprar Tamiflu a Roche y estamos preocupados de no poder conseguir suficientes medicinas cuando las necesitemos.”

La única manera que los países en desarrollo consigan acceso al Tamiflu es si se permite la producción de genéricos, ya sea a través de licencias obligatorias (que los gobiernos presionen a Roche a dar la licencia a otros fabricantes para producir la medicina) o licencias voluntarias (que Roche voluntariamente les de la licencia a otros fabricantes para producir la medicina)

Cipla, un fabricante de medicinas en la India tiene la capacidad de producir la versión genérica del Tamiflu. Está planeando comenzar la producción comercial para finales de diciembre y ponerla en el mercado a ‘precios humanos‘ en los países en desarrollo. Adicionalmente, los gobiernos de Taiwán y Tailandia también han manifestado estar preparados para producir versiones genéricas.

El 18 de Octubre, Roche cedió algo de terreno señalando que: “se podría preparar una discusión sobre sub?licencias para incrementar la fabricación de Tamiflu, con tal de que a los grupos que se les otorgue, puedan producir cantidades substanciales de la medicina para el uso de una emergencia pandémica, de acuerdo con especificaciones apropiadas de calidad, así como de pautas regulatorias y de seguridad “. Hasta el momento no ha otorgado a nadie la licencia. Oxfam pide que Roche actúe rápidamente y no imponga tantas condiciones, imposibilitando la fabricación y comercialización de genéricos.

Roche es una de las diez primeras compañías farmacéuticas. En el 2004 sus ventas fueron de US$27,629.7 millones y su ingreso neto en el mismo año fueron de US$5,867.3 millones.

Preguntas y respuestas

¿Por qué Oxfam está preocupado por el brote de la gripe aviar?

La gripe aviar amenaza con tener un mayor impacto en países los pobres y en los en vía de desarrollo. Estos países tienen, por lo general, sistemas de salud débiles, que en su mayoría ya se encuentran sobrecargados; por lo tanto tendrían dificultades para copiar la fórmula. Aún no queda claro si los países pobres podrán afrontar el costo de las medicinas que necesitan. ¿Serán flexibilizadas o eliminadas las patentes de medicinas? Y aún así, ¿las medicinas serán lo suficientemente baratas para que los ciudadanos puedan comprarlas? Y los pequeños agricultores cuyo medio de vida está en riesgo – ¿Serán compensados si sus aves son sacrificadas?

¿Qué se puede hacer? ¿Qué está haciendo Oxfam?

Se está pidiendo a Roche otorgar licencias voluntarias a otros fabricantes de manera que se puedan producir versiones genéricas del Tamiflu más baratos. Se solicita a todos los fabricantes para que se asegure que las medicinas estén disponibles a precios asequibles. Si las licencias voluntarias no dan lugar a una adecuada disponibilidad a precios asequibles, estamos pidiendo a los gobiernos para que emitan licencias obligatorias. Los gobiernos deben tener la libertad de usar todas las flexibilidades otorgadas en el ADPIC para proteger la salud pública.

Oxfam ha venido trabajando por algunos años en asegurar que las leyes de la OMC y otras de Propiedad Intelectual contengan flexibilidades efectivas que los gobiernos puedan usar para proteger la salud pública, y para asegurar que los gobiernos puedan hacerlo libre de presiones. Esto se aplica de igual manera tanto para las emergencias, como la gripe aviar, así como para los problemas de salud pública.

¿Acaso Roche ya no ha hecho donaciones de Tamiflu?

Oxfam reconoce las medidas tomadas por Roche para mejorar el acceso al Tamiflu. Sin embargo, las donaciones no son sustitutas de la producción sostenible de cantidades adecuadas de Tamiflu a precios asequibles. Las donaciones por sí solas no cambiarán las reglas del comercio, de manera tal, que haya un mejor equilibrio entre los derechos de propiedad intelectual y la salud pública. Las donaciones por lo general cubren solamente una pequeña proporción de la necesaria.

El objetivo no es que Roche cubra las necesidades mundiales de salud en una posible epidemia, el objetivo final es más bien, lograr acceso sostenible a medicinas que son necesarias. Para este fin, se espera que Roche otorgue licencias voluntarias y coopere con otros fabricantes, gobiernos y los oficiales en el cuidado de la salud de los organizamos multilaterales.

¿Cómo se relaciona esto con el acceso a medicinas en los países pobres?

Existe la necesidad de tener un mejor balance entre los derechos de las patentes y la salud pública. Los países necesitan poder usar las flexibilidades que ya están disponibles, de manera que, puedan proteger la salud pública ? sin presiones de los gobiernos dónde se encuentran las grandes compañías farmacéuticas (como EEUU)

En muchos casos, la falta de acceso no se debe a la falta de producción sino a los precios. En este contexto, sería apropiado considerar el otorgamiento de licencias voluntarias y/o obligatorias para reducir los costos de los fabricantes de medicinas de calidad. En ambas situaciones, el objetivo final sería el mismo: acceso a medicinas para salvar vidas a precios asequibles.

Precaución en Bolivia

El ministro de Salud, Alvaro Muñoz Reyes, advirtió que la gripe aviar llegará a Bolivia, lo que demanda una labor de prevención para evitar que cause el daño ocasionado en varios países asiáticos. Lo importante es prevenir, recomendó dijo el ministro.

Informó que el brote registrado en Colombia es de baja patogenicidad y puede ser controlado con medidas preventivas e informativas, sin alarmismo. Planteó al respecto una campaña de vacunación contra la gripe común, de acuerdo con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para quienes trabajan con aves, así como ancianos y niños.

Muñoz Reyes propuso también la creación de un fondo de compensación para los avicultores cuyas granjas sean afectadas por la enfermedad.