Hace 50 años se concibió el mega proyecto Misicuni para abastecer a la sedienta capital del valle boliviano, caracterizada por ser una ciudad con alto déficit en la provisión de agua potable. Este miércoles, el sueño se hizo realidad y al mando de una empresa pública.

La Gerencia Técnica de Semapa, la empresa municipal encargada del suministro, entregó hoy su nueva planta de tratamiento en la que recibió los primeros caudales de Misicuni, un proyecto que costó hasta el momento 61 millones de dólares, invertidos en la construcción de un sistema de ductos y de un túnel de casi 20 kilómetros de largo.

Gonzalo Ugalde, gerente de la empresa de servicios básicos de Cochabamba, informó que la entrega de la obra permitirá que las aguas de Misicuni, que ya están llegando de forma gradual en un promedio de 60 litros por segundo, vayan a los hogares cochabambinos.

El agua de Misicuni abastecerá la zona central y norte de la ciudad de Cochabamba. La finalidad es llevar el líquido a la zona sur a mas tardar hasta julio de este año. La próxima semana se licitará la construcción de la línea de aducción hasta el tanque de Chasca Rumi, en el cerro de Sausa Loma.

Ugalde informó que gracias a Misicuni se podrá atender a 20 mil usuarios más. Las tarifas se mantendrá porque ya no habrá necesidad de hacer más inversiones.

El proyecto Misicuni fue el centro de la legendaria Guerra del Agua del año 2000, cuando una transnacional fue expulsada del país luego elevar las tarifas hasta en un 300%. La empresa expulsada, filial de la multinacional Bechtel, se hizo cargo del proyecto e intentó cargar sobre las espaldas de la población los millonarios costos de Misicuni. Debido al rotundo fracaso de la administración privada, el gobierno se vio devolver al municipio la administración del servicio.

Desde entonces, y pese al bloqueo sistemático de algunos sectores de la cooperación interancional, la empresa municipal Semapa se hace cargo del servicio y hoy consiguió hacer realidad el mega proyecto de Misicuni.

“Es un día muy importante para los cochabambinos y para mi en especial por haber abierto las válvulas de un sueño, que hoy se hizo realidad, un proyecto que sintetizaba el sueño de toda una población y de varias generaciones desde hace 50 años”, dijo Gonzalo Terceros, alcalde de Cochabamba.