El ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada traspasó las acciones mineras que tenía en Bolivia a Marc Inch, ex prófugo del FBI y ?el traficante de armas más grande del mundo?, denunció María Lohman, directora ejecutiva del Centro de Investigación y Documentación de Bolivia (Cedib).

Sánchez de Lozada traspasó sus acciones en 220 millones de dólares a Marc Inch, empresario ?que es uno de los más pudientes del mundo entero? y que ?fue siempre socio de Sánchez de Lozada; es decir, es un traspaso de acciones para que después no pueda caer la justicia encima de Goni?, dijo.

Según Lohman, Inch estuvo prófugo del FBI por 15 años, acusado de tráfico de armas y fue indultado por el ex presidente norteamericano Bill Clinton, quien lo liberó de culpa a cambio de recibir financiamiento para su campaña electoral.

Inch ?es el traficante de armas más grande del mundo, quiere decir que nuestros minerales ahora van a pasar a manos de un gran consorcio del señor Marc Inch?, añadió.

Sánchez de Lozada, acusado de genocidio en su país por la muerte de 60 personas en el periodo 2002-2003, es un empresario minero que en dos ocasiones llegó a la Presidencia. A los 74 años, se considera hijo político del fundador y jefe vitalicio del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Víctor Paz Estenssoro, que gobernó Bolivia en cuatro periodos desde la Revolución Nacional de 1952.

Como candidato del MNR, llegó a la Presidencia con el apoyo de otros partidos, y en su primer mandato (1993-1997) tuvo éxito en la adopción de varias reformas económicas y políticas. El segundo, iniciado en agosto de 2002, se truncó 14 meses después de forma abrupta debido a violentas manifestaciones de rechazo a un plan de exportación de gas natural a Estados Unidos por territorio chileno. En su afán por aplacar las protestas, Sánchez de Lozada ordenó la salida de tropas del Ejército, que causaron decenas de víctimas, lo cual incrementó la irritación social en su contra.

Dimitió el 17 de octubre de 2003, cuando su vicepresidente, Carlos Mesa, le quitó su respaldo a pesar de que mantuvo el apoyo del MIR, del ex presidente Jaime Paz Zamora, y consiguió la incorporación al Gobierno de la populista Nueva Fuerza Republicana.

El proceso contra el ex mandatario y sus 15 ministros de gabinete por el delito de genocidio fue autorizado por el Congreso Nacional, casi un año después de debate en la Fiscalía y en los partidos políticos con representación parlamentaria.

Aunque Sánchez de Lozada residió en Bolivia por muchos años, la oposición le critica su mal pronunciamiento del español, debido a que fue educado en EEUU, donde también estudió Filosofía y Letras, lo que le valió el apodo de “gringo”.

De vuelta a su país, en los años sesenta, fundó una productora de cine con la que empezó sus actividades empresariales, después una empresa de servicios petroleros y mineros que, en 1979, derivó en la Compañía Minera del Sur (Comsur), que le dio la fortuna con la que ha podido participar en la política.

El ex presidente vive con su esposa Ximena Iturralde y sus dos hijos en Washington, en calidad de “invitado” del Gobierno de George W. Bush.