(BN Américas, Public Citizens y Fundación Solón).- El grupo francés Suez, que fuera echado de Bolivia por incumplir su contrato de concesión, rescindirá también su contrato conBuenos Aires firmado en 1993. La transnacional no puede aumentar las tarifas y así compensar las pérdidas provocadas por la devaluación del peso en 2001.

(BN Américas yPublic Citizens).- El grupo francés Suez, que fuera echado de Bolivia por incumplir su contrato de concesión, abandonaría también la concesión en Buenos Aires firmada en 1993. La transnacional no puede aumentar las tarifas y así compensar las pérdidas provocadas por la devaluación del peso en 2001.

El gobierno argentino critica a la empresa por no haber cumplido con las inversiones previstas en el contrato y por cortes en el suministro, lo que implicó una multa 683 mil dólares que se suman a otras sanciones antiguas. Suez declaró a BNamericas que cualquier decisión relacionada será toma por todos los accionistas de Aguas Argentinas y no exclusivamente Suez. La francesa tiene un 39,9% de las acciones de Aguas Argentinas, seguida por Aguas de Barcelona (25%), Vivendi (7,6%), y Anglian Water (4,3%), entre otras entidades.

Según la empresa, sería prematuro e inapropiado hacer comentarios en el contexto de la visita a Francia del presidente argentino Néstor Kirchner.En la reunión, que se llevó a cabo en el Palacio del Eliseo, el mandatario francés mostró su apoyo a Argentina.

La privatización en Argentina

El negocio fue consumado en 1993 yha sido alabado por el Banco Mundial como un suceso histórico internacional. Pero, dicho “suceso histórico” se tornó desagradable después de la cláusula contractual que permitió a Suez atar las tarifas del agua al dólar estadounidense.

Durante los primeros ocho años del contrato, las débiles prácticas regulatorias y re-negociaciones del contrato que eliminaron el riesgo corporativo permitieron a la subsidiaria de Suez, Aguas Argentinas, percibir un 19% de ganancias sobre su promedio de valor neto.[1] Sin embargo, en 2002 Suez tuvo que cancelar 500 millones de dólares en pérdidas por la concesión de Buenos Aires. [2] ¿Qué hizo elevar las rentas, quebrar de repente, y la posterior re-negociaciones en medio del contrato para los residentes de Buenos Aires?

Los programas estructurales de ajuste del FMI y Banco Mundial han estado largamente forzando los servicios sociales y de infraestructura publica en Argentina. La privatización del agua trajo una carga adicional sobre la población general. Según Fernando de la Rua, uno de los tantos presidentes que se fueron durante la crisis argentina: ?Las tarifas de agua, que Aguas Argentinas dijo pretendía reducir en un 27% han aumentado actualmente un 20%?.

Estos aumentos de precios, y el costo de los servicios de expansión, han sido pagados desproporcionalmente por los pobres urbanos. La falta de pago por el agua y los servicios sanitarios son como más del 30%, y los cortes de servicios son comunes, con mujeres y niños llevando el peso de las consecuencias en la salud y seguridad. Los incrementos de tarifas eran sostenidos por los directores superiores del Banco Mundial. Un accionista argentino de la compañía hizo 100 millones de dólares en el negocio de la privatización. Y a pesar de estos aumentos de tarifas, el consorcio en 2002 dejó de pagar unos 687 millones de dólares en préstamos.

El débil ente regulatorio, ETOSS, subordinado al poder presidencial y corporativo, permitió constantes modificaciones en los contratos. Éstas resultaron en sucesivos incrementos en las tarifas, modificaciones para el financiamiento de programas para la expansión de servicios, seguro de riesgo de cambio de moneda para la compañía, y la indexación de las tarifas de consumo de agua por la devaluación del precio de cambio del peso. Por ejemplo, Aguas Argentinas se retractó sobre sus obligaciones contractuales de construir una nueva planta de tratamiento de aguas cloacales. Comoresultado de esa decisión,por encima del 95% de los servicios de cloacas de la ciudad es arrojado directamente en el Río de la Plata. Suez intentará recuperar los 500 millones de dólares de perdidas iniciando demandas contra el gobierno argentino apelando al Centro Internacional para Resolución de Conflictos del Banco Mundial. Los montos exactos que reclama Suez son ?secretos?. La empresa demanda compensación en las concesiones de agua en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

La situación en Jakarta, Indonesia

Seis años después de que el contrato de privatización de agua fuera firmado, la mayoría de los pobres en Jakarta permanecen sin servicio de agua. Bajo la dictadura de Suharto, hacer negocios en Indonesia significó asociarse con una firma local. Y la mayoría de las grandes corporaciones comerciales eran controladas por la familia. Cuando los principales préstamos multilaterales (Banco Mundial) y bilaterales (Japón) fueron asegurados, Suez y Thames comenzaron a hacer propuestas para tomar posesión del sistema publico del agua. Thames formó una alianza con el Grupo Sigit , controlada por el hijo mayor de Suharto, Sugit Harjojudanto. Suez trabajó con un compañero de negocios de Suharto, Anthony Salim, Director Ejecutivo en Jefe de una de las grandes compañías de Indonesia, el Grupo Salim. No hubo un proceso de oferta abierto ni transparente.

En cambio, en 1997, después de prolongadas negociaciones privadas, los contratos fueron simplemente concedidos a las dos nuevas entidades. La asociación de Thames con el Grupo Sigit fue llamada PT Kekar Pola Airindo y la asociación de Suez con el Grupo Salim se convirtió en la PT Garuda Dipta Semesta. El hecho de que la ley nacional y la regulación local prohibían la inversión extranjera en la distribución de agua potable y excluía la participación del sector privado en el suministro de agua potable fue, aparentemente, irrelevante. Los nuevos 25 años de contratos con PAM Jaya, la suministradora de agua municipal, eran contados para ser lucrativos para ambos socios internacionales y locales. Las nuevas compañías se mudaron inmediatamente hacia elegantes oficinas nuevas en el distrito comercial de Jakarta antes que usar las viejas oficinas donde PAM Jaya había operado. Los salarios pagados a los ejecutivos de Suez, quienes vivían en los vecindarios más lujosos, fueron mucho más altos que aquellos que pagó a los operarios de la PAM Jaya causando mucho resentimiento entre los empleados. Los contratos definían expandir las cañerías existentes, invertir 318 millones de dólares, añadir 1.5 millones de usuarios, proveer al 70 % de la población, incrementar el suministro de agua, y reducir ?el derroche de? agua en los primeros 5 años. [3] Jaya acordó forzar a empresas y hogares a cerrar sus pozos de agua privados y comprar su agua a las compañías. (En 1997, alrededor del 70 % del agua usada en Jakarta venía de pozos de agua privados). Inicialmente, Thames y Suez impusieron tarifas en dólares, pero luego acordaron aceptar rupias. Sin embargo, insistieron en atar las tarifas al dólar estadounidense para protegerse contra la devaluación de la moneda.

En 1998, la crisis financiera asiática y la caída de Suharto cambió el escenario político. Con miedo por la protesta en las calles, los principales ejecutivos de las compañías de Suez y Thames huyeron del peligro hacia Singapur. Confrontado con una inmediata crisis del agua, el nuevo gobernador de Jakarta ordenó a PAM Jaya llenar el vacío y devolver la operación. Después de intensivas presiones, incluyendo la intervención de oficiales diplomáticos de Francia y Gran Bretaña y una declaración de la Embajada Británica referida a que ?el incumplimiento del contrato debilitaría la confianza en Indonesia como un lugar para invertir?, Suez y Thames regresaron y el contrato fue renegociado. Thames y Suez acordaron vender las acciones locales de sus operaciones comerciales. Los planes de inversión y expansión nunca fueron conocidos, y no hubo mecanismo capaz de ayudar en la verificación de los informes de las compañías. Suez dijo que había incrementado sus conexiones en 50%, pero no alcanzó el 70% del objetivo fijado. La inversión fue alrededor de 200 millones de dólares menos de lo fijado. La crisis financiera trajo una dramática devaluación de la rupia, lo que significó que las rentas bajaran mientras los pagos a las compañías privadas (atadas al dólar) llevaron a PAM Jaya a la más profunda deuda. Dada la tensa situación política en Indonesia, los aumentos de tarifas a los consumidores fueron repentinamente demorados. Los servicios de agua en las zonas de lujo, clase media e industriales de Jakarta mejoraron. Sin embargo, la mayoría de las comunidades pobres se quedaron sin suministro debido a los inaccesibles cargos de conexión. Según el ingeniero de PAM Jaya, Feri Watna, ?las compañías?sólo vinieron y robaron todo lo que teníamos. Nosotros ya teníamos las redes de distribución, todas aquellas cañerías, las instalaciones de agua, los consumidores y todo lo demás?. [4]

Las luchas del agua en Filipinas Cinco años más tarde de que se les prometiera a los ciudadanos de Manila que la privatización acarrearía una baja de precios y una mejora del servicio, se produjo una suba en las tarifas, mientras que las inversiones no fueron realizadas. La empresa concesionaria (en la cual también participaba Suez) sufrió la resistencia del sector público y amenazó con irse de Manila. Las tarifas subieron hasta un 700% en diciembre de 2002, cuando Suez emprendió su retirada.[5] Bajo la presión del Banco Mundial, el sistema de agua de Manila fue privatizado en dos concesiones en 1997. La concesión fue subvencionada por bancos multilaterales de desarrollo, y recibió 45 millones de dólares de préstamo del Banco Asiático de Desarrollo. Un grupo integrado por la familia oligarca Ayala, que tenía el nombre de Manila Water Co. Inc, se benefició con la privatización del sector. En tanto, la privatización en el oeste de Manila benefició a un grupo empresario conformado por otra familia de la oligarquía, los Lopezes, junto con Suez, denominado Mayniland Water Servicies. Mayniland ganó la concesión con la promesa de que el agua mantendría el precio durante los primeros diez años que durase la concesión. [6] Meses después de la privatización, ambas empresas trataron de aumentar las tarifas y consiguieron triplicarlas. En junio de 2002, Mayniland cobraba 15.46 por metro cúbico, pero buscaba un aumento de hasta 30 por metro cúbico.[7]Desafortunadamente, el acceso a la red de agua no aumentó como se esperaba. Luego de transcurridos seis años de la privatización, uno de cada cinco habitantes no se encuentra conectado al servicio. Las empresas concesionarias lucharon y ganaron renegociaciones contractuales en las que se les permitió reducir o posponer los objetivos acordados. Haciendo alusión a la crisis financiera por la que atravesaba Asia, Suez anunció una impactante deuda en febrero de 2003 y declaró que se retiraba de Manila e intentó adjudicar los daños al Servicio Metropolitano de Agua y al sistema de desagüe (MWSS).[8] La familia López había anunciado su intención de apartarse en diciembre de 2002. ?Nosotros podemos operar el sistema de agua y, además, podemos obtener más ganancias?, aseguró Orlando Hondrade, el administrador de MWSS a los periodistas del Consorcio Internacional de Investigaciones. ?Piensen en lo que vamos a poder ahorrar, ya que el servicio de agua no tendrá que hacerse más cargo del pago millonario de pesos destinados a salarios de ejecutivos y de los honorarios de los consultores?. Los más pobres de la sociedad deben comprar agua a los vendedores locales y su factura mensual asciende a 47 dólares, una suma increible para Manila. Manila no es una excepción de la mala administración de la Compañía Suez.

Notas: [1] Daniel Azpiazu y Karina Forcinito, ?Privatization of the water and sanitation systems in the Buenos Aires metropolitan area:? FLASCO, Buenos Aires,

[2] David Hall, ?Water multinationals in retreat: Suez withdraws investment,? PSIRU, January 2003, www.psiru.org.

[3] ?Water and Politics in the Fall of Suharto,? International Center for Investigative Journalism, February 10, 2003, www.icij.org.

[4] International Center for Investigative Journalism.

[5] ?Shelve water rate hike,? BusinessWorld (Philippines) Thursday, December 19, 2002.

[6] Garcia, Cathy Rose A., Cecille S. Visto and Ruffy L. Villanueva ?A losing proposition from the start?? Manila, Philippines December 19, 2002.

[7] Nacpil, Lidy ?Sugar-coated privatization of water services? ING7-Net Friday Jun. 14, 2002, Philippines. http://www.inq7.net/opi/2002/jun/14/letter_2-1.htm.

[8] Suez press statement, Feb. 7, 2003.http://www.suez.com/finance2/english/news/index_news.php.